La Fundación Jaume III pide la restitución del 12 de septiembre como el Día de Mallorca ante el pancatalanismo del Consell de Mallorca

Los símbolos han de cambiar solo cuando haya un amplio consenso, no por la obsesión nacionalista de un único partido — Sa Fundació exige la restitución del 12 de septiembre como el verdadero Día de Mallorca — El catalanismo nunca hace ningún paso atrás y ha vuelto a poner otra piedra en su pretensión de construir simbólicamente la identidad de los mallorquines

La Fundació Jaume III no entiende que un partido minoritario (con solo seis consejeros, su máximo histórico) haya impuesto al resto (27) la simbología de una institución que representa Mallorca. Es evidente que ante la falta absoluta de consenso, Miquel Ensenyat tendría que haberse echado atrás y no haber impuesto el cambio del día por motivos ideológicos e intereses electorales.

Dos años después de que el Consell de Mallorca cediera ante esta demanda histórica del PSM, una reivindicación política que solo les interesa a ellos, se ha demostrado una vez más que el pancatalanismo no hace ningún paso atrás y que, tarde o temprano, acaba imponiendo sus puntos de vista en una sociedad que mayoritariamente los rechaza. Han vuelto a poner otra piedra en su obsesión por construir una falsa identidad de los mallorquines, considerada (por esta minoria) como un mero apéndice de Cataluña.

Ha contribuído, claro, la indiferencia y el “menfotisme” de la derecha, a la que le da pereza debatir —aunque sea por defender una identidad mallorquina y balear claramente diferenciada de la catalana durante más de tres mil años de historia— y que repite como argumento más convincente que a nadie le interesan estos temas, aunque a la larga todos pagamos las consecuencias.

En palabras de la vicepresidenta de Sa Fundació, Gari Durán, doctora en Historia: “lo único que hay detrás de el cambio de día es que la fecha del 12 de septiembre disgusta al pancatalanismo. Y por razones obvias. Con la confirmación de los privilegios y franquezas por parte de Jaime II un 12 de septiembre de 1276, empezaba de hecho la aventura de un Reino de Mallorca independiente de la Corona de Aragón, una época (1276-1343), la de la dinastía privativa de Mallorca, que trastoca los mapas mentales de la historiografía catalanista que siempre ha concebido nuestras islas como una parte del universo catalán desde la conquista de 1229 y porque, justamente por eso, quieren que sea la nueva “Diada” de Mallorca. Para ellos, el 31 de diciembre de 1229 representa una especie de entrada no a la cristiandad sino a una supuesta catalanidad, lo único que de hecho les ocupa y preocupa”.

El presidente de Sa Fundació, Fernando Fortuny, ha denunciado que “Ensenyat, Més y todo el mundo catalanista quieren borrar de un plumazo cualquier recuerdo de los mallorquines hacia el Reino privativo de Mallorca que aguantó durante setenta años las sistemáticas tentativas de anexión por parte de la Corona de Aragón, hasta que ésta finalmente consiguió reincorporarlo con la invasión de la isla el 1343 y, seis años más tarde, derrotando a Jaime III, el legítimo rey de Mallorca, el 25 de octubre de 1349 en Lluchmayor.

El catalanismo nunca ha querido que el 12 de septiembre, o el 25 de octubre, fechas que recuerdan el reino independiente de Mallorca, enraizaran entre los mallorquines. Esta es la única verdad y no todas las excusas (falta de “arrelament” del 12 de septiembre, consultas, participación ciudadana…) que han dado Ensenyat y Més para salirse con la suya cuando han tenido la primera oportunidad de hacerlo, ha sentenciado Fortuny.

La Fundació Jaume III ha vuelto a celebrar este año el 12 de septiembre y lo seguirá celebrando cada año como el verdadero Día de Mallorca. Por ello, Sa Fundació se reunirá con todos los partidos políticos del Consell de Mallorca para pedir que se restituya oficialmente el 12 de septiembre. Que no se dejen llevar por la minoría catalanista que pretende reescribir la historia de Mallorca, y que antepongan la memoria y la dignidad que se merece el Reino de Mallorca independiente a los intereses electorales y a la poltrona.

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La Fundación Jaume III expresa su más profundo pesar por la pérdida de Jaume Oliver Salvá “Pelin”, gran mallorquinista

Después de años de lucha contra una contra injusta enfermedad, la magrugada del lunes nos dejó Jaume Oliver Salvá, “En Pelín”. Socio fundador de la Fundación Jaume III, articulista de www.mallorcadiario.com con su sección “En bon mallorquí” y de la Revista Unió de s’Arenal de Llucmajor. Primero coordinador de la delegación de Sa Fundació en Lluchmayor. Empresario y hombre de letras. Su abuela fue sobrina del escritor D. Gabriel Maura, autor de los “Aigoforts” en mallorquín, entre otras obras. En 2018, Jaume Oliver quedó 3º en el Premio Gabriel Maura con la obra “Es senyors mai s’embruten ses mans”.

Sa Fundació quiere expresar su más profundo pésame a la familia por la pérdida de Jaume, aprovechando para agradecer todo lo que nos ha enseñado durante estos años. Agradecerle que diera la cara por Sa Fundació en las duras y en las maduras. Agradecerle todo lo que hizo por el mallorquinismo, por la lengua y cultura balear.

Gran persona y gran mallorquinista. Fue un hombre honesto, sincero y leal. Comprometido y entregado con los demás sin esperar nada a cambio. En nombre del patronato, socios y voluntarios de Sa Fundació: nunca te olvidaremos.

 

Descansa en paz. Y en bon mallorquí.

Palma de Mallorca, 31 de enero de 2019

Sa Fundació

La Fundació Jaume III pide al Ayuntamiento de Alaró que cambie en su web “conquista catalana” por conquista cristiana y quite el .cat

Sa Fundació considera que es una falta de respeto a todos los mallorquines y una ofensa a la mallorquinidad que un lugar tan significativo para la historia del Reino de Mallorca como el Castillo de Alaró hable de una inexistente “conquista catalana” y tenga en su web el .cat

La Fundació Jaume III lamenta que en la actual legislatura la web del Castillo de Alaró se haya modificado y se haya añadido una inexistente “conquista catalana” allí donde corresponde hablar de la conquista de la Corona de Aragón.

La web en cuestión (www.castellalaro.cat) es competencia de la Fundació Castell d’Alaró, compuesta por el Ayuntamiento de Alaró, el Consell de Mallorca y el Obispado de Mallorca como patronato. Por lo tanto, la Jaume III exige a las tres instituciones que cambien en la web “conquista catalana” por conquista cristiana y, de paso, quiten el vergonzoso .cat de su web.

En 1285 tuvo lugar la ilegítima ocupación de Mallorca por parte de Alfonso III con la intención de anexionar las Baleares a la Corona de Aragón. En el Castillo de Alaró se organizó la resistencia mallorquina por parte de dos capitanes que custodiaban el castillo, Guillem Cabrit y Guillem Bassa, fieles al legítimo y soberano rey de Mallorca, Jaime II. Ambos murieron asados ​​y quemados vivos en el Castillo de Alaró por orden del cruel Alfonso III de Aragón. Desde entonces, el Castillo de Alaró ha sido un símbolo de la mallorquinidad en memoria de estos dos mártires, Guillem Cabrit y Guillem Bassa, cuyas cenizas se encuentran enterradas en la Catedral de Mallorca.

Sa Fundació considera que es una falta de respeto a todos los mallorquines y una ofensa a la mallorquinidad que un lugar tan significativo para la historia del Reino de Mallorca como el Castillo de Alaró hable de una  inexistente “conquista catalana” y tenga en la web el .cat.

Extremenys de Menorca

Quan ja mos pensàvem que no hi hauria vida intel·ligenta que renovàs s’argumentari des secessionistes lingüístics, mos ha sortit de davall ses pedres un tal Carles Mulet Garcia —sisplau, faci una orxata al catalanitzador de cognoms—, senador de Compromís, nacionalistes valencians que volen esser catalans, i mos ha fet un ou amb dos vermells. Si fa un parell de setmanes parlàvem de s’obsessió catalanista de comparar sa nostra llengua menorquina amb s’andalús, com si sa parla dets andalussos fos una cosa inculta o més borda que sa catalana, ara resulta que amb s’extremeny passa tot lo contrari. ¡Se mos inventen una “lengua extremeña” diferent de sa castellana!

 

Compromís ha esmenat es Pressuposts Generals de s’Estat (PGE) per exigir una ajuda de 10.000 euros i es reconeixement oficial de s’extremeny com a llengua. Es nacionalistes valencians han presentat nou-centes esmenes an es comptes de 2018 entre ses quals s’inclouen aquelles que reclamen sa col·laboració de “s’Administració central pes finançament de diverses acadèmies o associacions que fomenten sa normalisació de ses llengües cooficials o reconegudes oficialment». Així, amb aquest objectiu, Compromís ha exigit destinar 200.000 euros a s’Acadèmia Valenciana de la Llengua i, d’altres a s’Acadèmia de sa Llingua Asturiana. També reclama 10.000 euros per OSCEC, una associació sense ànim de lucre destinada an es seguiment i coordinació de s’extremeny i sa seva cultura.

 

Es senador de Compromís, Carles Mulet, ha reconegut que “el Estatuto de Autonomía de Extremadura no reconoce el estremeñu como lengua pero incide en su artículo 9 en la responsabilidad de la Junta de Extremadura en la protección de las modalidades lingüísticas propias” però ha justificat que «la lengua extremeña, o extremeñu, está reconocida como tal por organismos internacionales».

 

En sa mateixa línia, Compromís ha dirigit ja diverses preguntes escrites an es nou Govern presidit per Pedro Sánchez demanant accions per sa «promoció, normalisació i mesures positives per ses diverses llengües minoritàries, com s’asturià, es lleonès, s’extremeny i s’aragonès, sense descuidar aquelles llengües cooficials que tenen avui en dia més protecció, com són es valencià, euskera, aranès o gallec». Sorprèn veure partits polítics pancatalanistes com Compromís defensant sense reserves es reconeixement com a idioma de varietats lingüístiques que sempre s’havien considerat modalitats des castellà. Açò vol dir que podem fer lo mateix amb aquelles modalitats lingüístiques que qualcuns consideren català, no?

 

Des d’aquestes retxes don s’enhorabona a Compromís per defensar que s’elevi s’extremeny a sa categoria d’idioma. No seré jo qui negui an ets extremenys es seu dret a defensar ses seues particularitats lingüístiques, inclús com a idioma, encara que a s’extremeny sempre se l’hagi considerat una parla dialectal castellana o, com a molt, un parlar de transició de sa família lingüística astur-lleonesa. Però sí exigesc a Compromís que no faci parts i quarts, i que defensi lo mateix pes menorquí. Llàstima que segurament aquest senador creu que ses Balears són part de s’entelèquia des “Països Catalans” i per tant dóna per fet que sa nostra llengua és es català, i no sap o no vol sebre que existeixen es mallorquí, menorquí i eivissenc.

 

Curiosament, ets arguments amb que Carles Mulet defensa que es reconegui s’estremeñu com idioma són perfectament aplicables pes nostro menorquí, ja que s’article 35 des s’Estatut d’Autonomia de ses Balears també exigeix s’especial estudi i protecció des mallorquí, es menorquí, s’eivissenc i es formenterenc.

 

Però és que per més inri, a diferència de s’extremeny, sa nostra llengua menorquina o baleàrica no és (encara) un dialecte rural que no ha estat mai escrit i només viu en es parlar de sa gent major, sinó que ha estat s’idioma de s’antic Regne de Mallorca, amb es que han escrit il·lustres personatges com Ramon Llull, Joan Benejam o Àngel Ruiz i Pablo, en es que s’han escrit gramàtiques, ortografies i diccionaris des de fa segles i, mira per on, anteriors a sa primera gramàtica catalana.

 

Per tant, exigesc a Compromís que demani una partida per sa promoció i normalisació des mallorquí, menorquí i eivissenc a ses Balears, una llengua molt més xerrada i arrelada entre es ciutadans que altres per ses que es valencians han clavat es bram en el cel com s’extremeny, s’asturià o es lleonès. Ara ja sabem què hem de fer perquè es Consell insular de Miquel Àngel Maria, amigots de Compromís, no mos denegui ses ajudes per escriure en menorquí o català incorrecte com diuen ells. Direm que som extremenys de Menorca i que escrivim en estremeñu. Au idò!

 

Joan D. Pons Torres
Historiador. Vicepresident de Sa Fundació.