La perversión del lenguaje

Uno de los efectos más plausibles del miserable nivel de la política española es la perversión del lenguaje. Tal vez su máximo exponente sea la diputada catalana Anna Gabriel, la nekane de la CUP que tiene la costumbre de deformar a martillazos todos los conceptos que salen de sus labios. Tampoco por aquí carecemos de lumbreras, la verdad. Ahí está, sin ir más lejos, este genio del Derecho que es Jaume Mateu, presidente de la OCB, que hace unas semanas (EM, 20-7-2016) criticaba al Govern de Armengol por no “proteger a los ciudadanos de Baleares para que puedan expresarse en la lengua propia sin tener que sufrir ningún tipo de discriminación”. Por lengua “propia”, claro está, Mateu se refiere al catalán, no a la lengua de cada uno. Mateu apelaba a este “derecho” para que el Govern interviniera en los comercios y en el sector privado imponiendo requisitos lingüísticos para abrir y contratar trabajadores. ¿Dónde está escrito el “derecho” de que a uno le atiendan, o entiendan, en catalán? Es más, ¿existe algún derecho a que a uno le atiendan, o entiendan, en alguna lengua, sea catalán, castellano, inglés, alemán, árabe o italiano? En una sociedad multicultural, turística y con dos lenguas oficiales como es Baleares, ¿de verdad alguien cree que uno se puede desenvolver en todos los trances de su vida en su lengua materna? Mucho me temo que no. Ni en castellano siquiera –pese al artículo 3 de la Constitución, que establece que los españoles tienen el deber de conocer el castellano y el derecho a usarlo–, ni en inglés, ni en alemán, ni tampoco en catalán. Mateu apela a un “derecho” que no existe, el de vivir en catalán. Si quiere ejercitarlo, yo le recomendaría mudarse a Ariany y no moverse de ahí. Y aun así, tengo mis dudas de que lo consiguiera.

Otro genio que también ha demostrado un conocimiento envidiable del Derecho ha sido Martí March. El conseller que ha dado luz verde a seguir con la inmersión lingüística obligatoria nos ha espetado que él sí cree en la “libertad”, a diferencia de José Ramón Bauzá que quería imponer un trilingüismo a todos los colegios. Para March, dejar que cada claustro haga lo que quiera en la cuestión lingüística no sólo no vulnera de forma clarísima la igualdad de oportunidades al depender del colegio que uno escoja, sino que es un ejercicio de “libertad”. ¿Libertad? ¿Qué libertad, la de los padres, la de los maestros, la de los políticos, la de los sindicatos? March, recordemos, es el mismo que luego les quiere endosar a los departamentos de Matemáticas una metodología de aprendizaje sin contar con su concurso, o el mismo que se salta la ley orgánica de educación con las reválidas o los conciertos a la enseñanza diferenciada. Cumple la ley a ratos, a conveniencia, a trozos. No le vendría mal recordar las palabras de Cicerón cuando vinculaba ley y libertad, “somos siervos de las leyes para poder ser libres”. O si quiere a alguien más cercano, las de Locke, padre del liberalismo, “donde quiera que acaba la ley, allí empieza la tiranía”. ¿Acaso no sabe nuestro cátedro que una democracia es el imperio de la ley y que él debe ser el primero en someterse a ella? ¿Qué es la libertad sin ley, amigo?

Etiología de la deuda balear. Hace dos semanas recordaba que, gracias al modelo que sellaron Carles Manera y José Luis Rodríguez Zapatero en 2009, la financiación per cápita de Baleares estaba ahora mismo en la media nacional. De hecho, somos la autonomía que, con diferencia, salió más favorecida en 2009. Lo demuestran todos y cada uno de los estudios de Fedea, Hacienda, la Generalitat o FAES. Ante esta evidencia palmaria, los argumentos políticos para mejorar la financiación han tenido que variar. Armengol se ha agarrado al criterio de la “ordinalidad”: si Baleares es la tercera comunidad que más aporta por habitante debe ser también la tercera en recibir. Otro asidero al que se están agarrando quienes tratan de mantener vivo el agravio es que la desorbitada deuda pública de Baleares, más de 9.000 millones de euros, habría sido culpa de la mala financiación que históricamente hemos venido sufriendo. Se trataría de una especie de “deuda histórica”. Como estábamos mal financiados y encima el Estado colaboraba poco a la hora de invertir en carreteras y demás obras públicas, algo que es cierto, Baleares habría recurrido al endeudamiento para hacer frente a su falta de recursos y, por consiguiente, la deuda se habría disparado.

IMG 3571Los datos oficiales desmienten este razonamiento. El gráfico adjunto (fuente: Banco de España) muestra la evolución de la deuda viva de Baleares desde 2000 hasta 2015. Durante su último año de gobierno (2011), Antich no aprobó el presupuesto, dejando, como sabemos, la autonomía casi en suspensión de pagos. Lo primero que tuvo que hacer Bauzá al entrar fue bancarizar los centenares de miles de facturas que se encontró en los cajones. De ahí que en 2012 el incremento de la deuda ascendiera a 1.356 millones, una deuda imputable en gran parte a Antich.

A la luz del gráfico, no es cierto, por tanto, que la deuda actual se deba principalmente a los más de veinticinco años (1983-2008) en los que, efectivamente, Baleares estuvo mal financiada, cuando estábamos quince o veinte puntos por debajo de la media. De hecho, hasta 2007 la deuda se mantuvo en niveles perfectamente manejables, apenas 1.798 millones (6,9% del PIB regional). Fue a partir de 2008 que se disparó y lo hizo, casualmente, cuando empezábamos a estar mejor financiados, a estar por fin en la media. En los últimos ocho años (2008-2015) nos hemos endeudado un total de 6.508 millones para una deuda que a finales del año pasado trepaba hasta los 8.306 millones (30,2% del PIB regional).

El motivo de nuestro gigantesco endeudamiento no hay que buscarlo en nuestra histórica mala financiación. Cañellas, Matas y el primer Antich sabían autocontrolarse en el gasto con lo poco que les llegaba. Ha sido la formidable pulsión despilfarradora del segundo Pacte de Progrés y luego de Bauzá en sus dos últimos años los que nos han conducido a esta lamentable situación. Ellos son los máximos responsables de la deuda actual. No pueden aferrarse, en propiedad, a ninguna “deuda histórica” fruto de una mala financiación.
______________
Publicat a EL MUNDO/El Día de Baleares, 6/8/2016   .LaPerversionDelLenguaje

MÉS y MÉS y MÉS

ME EMBELESA escucharles que ellos no han politizado nunca la lengua (!), que ese pecado sólo es atribuible a los otros, esos chiflados que no entienden los arcanos de la estelada. No ideologizan, dicen lo que toca, manifiestan la única opción posible. Como el Departamento de Filología Catalana de la UIB, su hermano siamés: nuestro criterio es científico, por tanto… ¡es intocable, no puede discutirse! Por favor, regresen a la escuela secundaria y repasen el temario de lo que caracteriza al espíritu científico, porque tal vez lo confundan con la Santa Inquisición.

Con su nueva estratagema, Més quiere darle un amplio espacio educativo al inglés como «llengua estrangera», en un bilingüismo estilo Nadal Batle. El castellano definitivamente ha sido fumigado, hemos alcanzado la bendita solución final. Ni como lengua extranjera puede conformarse, la desgraciada. Claro, como nos la impusieron desde fuera… no como el catalán, que fue consensuado entre Jaume I y Abú Yahya tras la pacífica y democrática «intervención» de la Corona de Aragón.

Esta doble vara de medir, con sus innumerables ejemplos, la traté con Joan Font Rosselló en el libro Sa norma sagrada, editado por la Jaume III, fundación que ha estado de actualidad últimamente. Con su defensa de las modalidades, también representan una molestia que debería superarse. Modalidades y castellano: el eje del mal. Sin duda, les falta prestigio para elevarse a las egregias alturas olímpicas de la OCB. Comparemos lo que aparecen en IB3 ambas instituciones. También cuánta pasta pública trinca la OCB: millones de euros. En cambio, a la Jaume III se le niegan hasta subvenciones ridículas.

La fundación ha hecho público un vídeo de denuncia muy interesante. Algo de eso aparece en Sa norma, con Aina Moll, hace más de 30 años y ya a sueldo del Molt Honorable Yoda, perfeccionando la fatwa contra las modalidades en un ámbito tan cercano y municipal como son las señales urbanas o los carteles de la administración. El trabajo quirúrgico de la Moll, seguido por el del mulá Gabriel Bibiloni, ha dejado huella: apenas queda rastro del léxico balear en este tipo de soportes.

El criterio es invariable: barcelonés o sumidero. Por eso leemos escombraries y no fems, gossos y no cans (¡en un cartel del ayuntamiento de Llucmajor!). No se trata de escoger castellanismos o coloquialismos, porque no lo son. Es una cuestión de respeto a la pluralidad normativa del idioma, de todos ellos. ¿Imaginan que en Argentina tuvieran señales y cartelería, además de sus medios de comunicación, con todo escrito en el castellano de España?
_________________
Publicat a EL MUNDO/El Día de Baleares, 11/8/2016

Es mite des “mal” finançament autonòmic

Na Francina, quan clava sa banya dins es forat, no hi ha qui l’hi tregui. Dues han estat ses darreres ocurrències de sa nostra presidenta, fruit de ses visites estelars d’enPuigdemont an es Consolat de Mar qual patriarca desfilant entre es seus seguidors espirituals de les illes. Una, sa creació d’una comissió “catalanobalear” —tot lo que sigui catalanoqualsevolcosa ja va bé— per estudiarad kalendas graecas un nou sistema de finançament autonòmic, liderada pes ciutadellenc Guillem López Casasnovas, i que parteix de sa base victimista de sempre: “les dues comunitats compartim una situació d’infrafinançament històrica des del Govern d’Espanya”. I dues, s’enèssima genuflexió des Govern Balear davant es plans d’Estat de sa Generalitat de Catalunya: es reingrés de ses Illes Balears a s’Institut Ramon Llull. I deim plans d’Estat perquè són paraules literals de Puigdemont, per qui s’IRL és una “eina d’Estat” per projectar sa cultura catalana a l’exterior. Dit i fet. I com sempre, Madrid paga sa festa.

Vet aquí tres punts que hauríem de deixar clars davant es darrer gemeg des Govern:

1. No existeix cap expoli fiscal a Balears —ni a Catalunya—. No és ver que estiguem tan mal finançats com mos volen fer creure, ni que sortiguem tan perjudicats de ses balances fiscals.

El 2014, Balears va esser sa segona comunitat que més va aportar i sa novena en finançament. Res que mos véngui de nou. Si feim nombres, cada balear va aportar 2.640€ i en va rebre 2.229. O sia, va aportar 231 euros més des que va rebre, que en total surt a 255 millons aportats de més per Balears. Molt enfora des suposats “3.000 millons” que, segons es nacionalistes, Madrit expolia a Balears cada any. De fet, es madrilenys van aportar un 150% més que es catalans el 2013, s’any des famós “Espanyaensroba” i en es que va començar es prusés infinit. ¿Haurà de demanar també Madrid s’independència? ridícul.

2. És fals que en ets estats federals rep més qui més aporta. Estats Units, sistema federal paradigmàtic del món desarrollat i exemple pes federalistes, no compleix amb es principi d’ordinalitat que ses formacions nacionalistes vénen sacralisant es darrers anys. És més, sa diferència de posicions dets estats segons recaptació tributària per càpita i es finançament federal per càpita és molt més elevada que entre ses CCAA espanyoles. Segons un informe de sa Tax Foundation el 2005, Connecticut passa des nº1 de pagament d’imposts per càpita an es nº13 d’ingressos federals per càpita; Nova Jersey passa des nº2 per imposts pagats an es nº37 per ingressos rebuts; i inclús Nevada passa de sa sexta posició per imposts pagats a sa nº50 (sa darrera) per ingressos rebuts. Per contra, Mississippi passa des nº50 per imposts pagats an es nº10 per ingressos federals o Nuevo México des 46 an es 4t. I podríem seguir… així com també és falsa sa suposada limitació de dèficit fiscal entre es länders alemanys an es 4% des seu PIB. Segons sa Statistisches Bundesamt Deutschland, el 2005 Hessen va tenir un dèficit fiscal des 10,1% des seu PIB; Baden-Württemberg des 9%; Hamburgo des 7,4%; i Baviera des 6,7%.

3. Balears no està mal finançada. Armengol, Cladera i López Casasnovas haurien de parlar clar i deixar de confondre a sa gent. Si lo que volen és un “finançament just” o “estar en la mitjana” —que no té res a veure amb es principi d’ordinalitat—, no importa que facin res perquè gràcies a sa reforma des model de finançament de 2009 pactada entre Carles Manera i Zapatero, Balears ja es troba a dia d’avui entre sa mitja espanyola de finançament per comunitats autònomes. Segons es darrer estudi d’Ángel de la Fuente (Fedea), es major expert en comptes territorialisades a Espanya, el 2013 es finançament a Balears va esser de 104,4%, prop de 5 punts per damunt sa mitja (100). Per tant, ni estam mal finançats ni estam per davall sa mitja espanyola, a pesar des titulars victimisteshabidos y por haber.

¿S’imaginen vostès ets estats nordamericans i alemanys més rics demanant s’independència perquè aporten molt més de lo que reben? ¿Berlin raubt uns? ni se’ls hi passa pes cap, ja que parlam de nacions sèries, no governades per nacionalistes ni populistes i que, com a bons patriotes, comprenen es principi de solidaritat que regeix qualsevol nació moderna d’Europa i Occident. Principi que, per cert, pareix que han olvidat es nous neolliberals Francina ArmengolXimo Puig o Miquel Iceta, d’acord amb sa màxima des socialisme que ara es passen per s’arc de triumf: sa distribució de sa riquesa.

Si estam davant un milacre, es PSIB-PSOE s’ha passat an es lliberalisme econòmic i lo que pretén Armengol és, a les clares, es principi d’ordinalitat com a reforma des finançament econòmic, ¡endavant ses atxes!. Però tornant a sa realitat, no tenc cap dubte que es tracta d’una excusa més per embarcar —sense es nostro consentiment— a Balears dins es prusés infinit. Un pols a s’Estat de Dret i a sa democràcia espanyola, en nom des baleàric més universal que ells tots solets s’han fet català, amb es beneplàcit des nostros governants insulars. Un viatge a Ítaca en es que Balears no hi té cap feina, i en es que es nostro mestre il·luminat, contrari a s’ocupació aragonesa des Regne de Mallorca el 1279, mai s’hagués embarcat. Si Ramon Llull alçàs es cap i observàs es disbarats que diuen i fan en nom seu, li receptaria a Armengol allò de “com que és més ço que ignores que ço que saps, no parlis gaire”.
_______________
Publicat as Diari MENORCA, 11/8/2016

11_08_16

Federalismo y ordinalidad

El último conejo que se ha sacado de la chistera Francina Armengol ha sido el llamado “federalismo fiscal”. Como de costumbre, se ha quedado con el nombre sin explicarnos en qué consistiría exactamente y qué principios informarían su propuesta federalista. A falta de ideas claras, el neolenguaje siempre resulta ser un buen sustitutivo para salir del paso y recrear la realidad. Por lo poquito que ha trascendido parece que ahora el criterio del que se valdrá el Govern para tratar de lograr una mejor financiación será el principio de “ordinalidad”. Este principio consiste en que ninguna autonomía debe obtener menos recursos del sistema de financiación que otra si la primera recauda más que la segunda. Eso significa que se mantendrían los ránkings de ingresos y gastos per cápita por comunidades. Si Baleares es la tercera en recaudar también será la tercera en recibir. Este nuevo criterio incentiva a las regiones ricas como Baleares, Madrid y Cataluña a recaudar más ya que saben que parte de este esfuerzo fiscal se quedará en su territorio. Es importante fijar, antes de afirmar si la financiación es “justa” o no, los criterios a partir de los cuales medimos esta “justicia”. Hasta ahora el criterio que se había venido manejando para evaluar la “justicia” del modelo de financiación había sido “estar en la media”. Y Baleares, como saben Armengol y Claderaya está en la media, gracias al último modelo de financiación que acordaron Rodríguez Zapatero y Carlos Manera en 2009. No satisfechos con los resultados de aquel modelo, nuestros socialistas ahora se disponen a cambiar el criterio de reparto. Esto es legítimo, por supuesto, pero lo que no deben hacer, ni ellos ni los periodistas desinformados que les bailan el agua, es evaluar la “justicia” de la actual financiación con la nueva métrica de la ordinalidad. Esto es hacer trampas. Repito, uno antes de hablar de justicia debe saber qué entiende por ella.

Paradójicamente, la aceptación de la “ordinalidad” como criterio no es más que la asunción de un principio clave del liberalismo económico. Si bien es cierto que con el hipotético modelo basado en la ordinalidad se seguirían produciendo transferencias de recursos de las regiones más ricas a las más pobres, lo cierto es que la magnitud de estos flujos redistributivos disminuiría. Eso no tiene nada de socialista, todo lo contrario. Los socialistas están asumiendo, sin saberlo siquiera, el credo de sus adversarios liberales. Defender que las regiones ricas no deben aportar tanto a las regiones pobres es el mismo principio que nos lleva a defender que un individuo rico tiene que pagar menos impuestos. O que los individuos ricos deben recibir más prestaciones y servicios que sus vecinos más pobres porque pagan más impuestos. O sea, significa todo lo contrario del viejo principio de la redistribución de la riqueza al que tan caros han sido, al menos históricamente, los socialistas. Mucho me temo que, a la hora de la verdad, los socialistas de las regiones más ricas (Armengol, Iceta) no logren imponer el criterio de ordinalidad a los barones de las regiones más pobres como Andalucía, Aragón o Extremadura. Se avecina otro choque de trenes en el seno del PSOE. Al tiempo.

El PI como referenciaHace un par de años,el partido que lidera Jaume Font se presentó en sociedad como una formación regionalista, autonomista, de centro-derecha y sin veleidades que comprometieran la unidad de España. Quiso dejar claro que Proposta per les Illes (PI) no era nacionalista ni tampoco de izquierdas. El tiempo y las circunstancias, sin embargo, nos han devuelto a la cruda realidad. El PI (tres diputados) es hoy una formación que practica la genuflexión semanal ante el Govern de Armengol con la finalidad de sustituir a Podemos (diez diputados) como socio preferente del ejecutivo. Font no sabe ya qué revolturas hacer para aliarse con Armengol que, al menos de momento, hace oídos sordos a los cantos de sirena del pobler, al que probablemente desprecia. Por otra parte, el programa económico de El PI se parece más al del PSM de hace una década que al de un partido que se autodefine como de centro-derecha. Es más, se diría, al menos a tenor de lo que escriben sus columnistas y escritores orgánicos (Font, a diferencia de los populares, sí tiene quien le escriba), que ideológicamente el PI ha caído en manos del otrora sector crítico de UM, plagado de nacionalistas antiespañoles. Esta ha sido la evolución de Proposta per les Illes en dos añitos. No es una cuestión baladí dada la admiración de los regionalistas del PP hacia Jaume Font. LosCompanyVidalProhensGalmés y Sagreras no sólo veneran los modos pueblerinos, directos y “extrovertidos” de Font al que consideran como uno de los suyos –y otra víctima de Bauzá– sino que aspiran a hacerse con sus votos, lo que significa que finalmente el PP podría terminar mimetizándose en una especie de PI para fagocitarlo desde la base. De no conseguirlo, el PI, y no C’s, se convertiría en el socio preferente en quien los de Gabriel Company confiarían la formación del gobierno. Sea como fuere, la facción regionalista del PP tiene como modelo al PI al que tratará de parecerse. Y eso tendrá consecuencias si finalmente los de Company se hacen con el PP: abandonar todo aquello que moleste a la corrección política dominante que dicta la izquierda y el nacionalismo y convertirse de nuevo en un partido domesticado que no cuestione los dogmas del adversario en todo lo que afecta al modelo de sociedad o al debate cultural. Una vez ha renunciado al reto de dirigir la sociedad, en el sentido que le daba Gramscial término “dirigir”, el PP estaría en condiciones de gobernar. No sabemos para qué pero a quien sólo le importa la ocupación física del poder le traen sin cuidado sus fines últimos. Saben que, con el Pacte cociéndose a fuego lento en sus habituales ineficacias y contradicciones, el PP podría volver a gobernar apenas sin despeinarse, como han demostrado las elecciones del 26-J.  Desde la noche electoral no caben de gozo. La esperanza ha vuelto a Palau Reial. Naturalmente, un PP tan genuflexo reforzaría a C’s por poco que éstos últimos se espabilen en convencer al sector más ilustrado de la derecha de las Islas.
_______________
Publicat a EL MUNDO/El Día de Baleares, 9/7/2016

Catalán ‘per collons’

JORGE MONTOJO.

EL TAN aburrido como intransigente rodillo catalanista avanza en las Baleares. Primero fueron a por los más jóvenes -es vergonzoso que desde hace décadas no se permita escoger la lengua educativa y que impidan estudiar en español en las escuelas- y ahora van por el resto de la sociedad. Es lo que pasa cuando se mira cobardemente hacia otro lado, cuando se permite que una mafia docente imponga su dogma, cuando populares y socialistas hacen el juego a los talibanes lingüísticos, cuando una minoría exaltada vence al sentido común.

El Govern de Armengol dispara una andanada de nuevas medidas para dificultar la vida de los otros. En loor del catalán estándar reniegan de las particularidades del mallorquín, ibicenco y menorquín como unos brutos dialectos (¡ah, sa nostra terra!) y pretenden arrinconar el español como una lengua invasora. El inglés queda solo para los que se puedan pagar un curso privado o tengan la paciencia de ver Downton Abbey.

Es un disparate, pero regresan los comisarios a las aulas y la calle. Los rótulos de los comercios, la creación de nuevas empresas, la contratación con la omnipresente administración… todo tendrá que pasar por el rodillo catalanista en unas islas muy cosmopolitas que viven mayoritariamente del turismo.

Son los mismos que cambiaron el nombre a los Premios Camilo José Cela, cuando el Nobel gallego impulsó la poesía en las diferentes lenguas españolas en sus Papeles de son Armadans. Cela pasó una gran parte de su vida en la isla de Mallorca, pero ahora los pulgarcitos culturetas le ningunean mientras obligan a los barrenderos a llevar en el bolsillo un manual de catalán de algún moderno talibán que jamás entendió a Ramón Llull.

George Santayana decía que un puritano en nada recuerda a la pureza. A mí me gusta seguir su razonamiento y decir que un catalanista en nada recuerda a Cataluña y mucho menos a Baleares.

Pero sueñan extender su paja mental y dividir un país hermanado por la historia y el lecho, como si fuéramos un vulgar franquiciado de facciones cainitas.

En las Islas Baleares el único partido que lucha contra semejante estupidez son los Ciudadanos de Pericay. El desarbolado Partido Popular inicia una deriva regionalista sin explicarnos bien en qué consiste, aunque sus predecesores ya iniciaron el innecesario pollo con la ley de anormalización lingüística.

Esta situación absurda y dictatorial, de querer imponer una lengua per collons y con la seriedad del burro, resulta un esperpento muy español. Regresan los caciques disfrazados de folclóricas regionalistas.
___________
Publicat a EL MUNDO/El Día de Baleares, 13/7/2016

El docente adolescente

A menudo atribuimos en exclusiva el hundimiento de la enseñanza pública a leyes, decretos y desidias políticas cuando, en realidad, gran parte del cataclismo debe atribuirse a un determinado perfil de profesor que se dedica en cuerpo y alma a boicotear cualquier reforma por necesaria que sea con un encomio digno de mejor causa. El arquetipo que les presento es un señor poco baqueteado por la vida, de edad avanzada, que lleva lustros en la docencia y que suele alardear de “experiencias” únicas tan enriquecedoras como haber pasado alguna temporada en algún país del Tercer Mundo al calor de algún proyecto sindical a cuenta, claro está, del erario público. A pesar de su edad, diríase que nuestro héroe no ha envejecido, todo lo contrario: vive una eterna adolescencia, esa maravillosa edad en la que uno quiere ser mayor sin apechugar con ninguna de sus cargas. No es difícil identificar a este arquetipo en nuestros institutos. Si no lo han identificado todavía, les regalo unos retazos que a buen seguro le ayudarán a hacerlo.

1. Nuestro héroe tiene el don de la ubicuidad. Forma parte del Consejo Escolar del centro, como jefe de departamento está en la comisión de Coordinación Pedagógica y lleva la voz cantante en el claustro de profesores. Ególatra y narcisista, es el centro del instituto. Nunca aspiró a otra cosa que a jefe de la oposición contra el equipo directivo sin dar, eso nunca, el paso de incorporarse a él. El auditorio de fieles que se ha labrado tras años de intrigas, discursos floridos y tertulias de bar llena su ego por completo. Inseguro de sí mismo, se escucha sólo a sí y habla para ser oído.

2. Toda su vida gira alrededor del instituto. Por las mañanas, docencia. Por las tardes prepara escritos para el Consejo Escolar y el claustro. Maquinador e intrigante, no tiene vida más allá del centro.

3. Cuando el Govern de Bauzá aprobó el TIL, nuestro demóstenes exigió que el claustro se manifestara contra el decreto, como si tuviera alguna potestad para ello. Cuando estalló la huelga encubierta contra el TIL, pretendía que, mientras los profesores seguían cobrando el sueldo, se abstuvieran de dar clase a los alumnos que sí acudían al centro. Más tarde, se sumó al paripé de presentar por escrito su renuncia como jefe de departamento… para volver a presentarse de nuevo a la reelección el curso siguiente. Las tres horas de reducción horaria de las que disfrutaba como jefe de su departamento eran demasiado golosas para sacrificarlas en el altar de sus ideales. Ama la libertad sin responsabilizarse de nada. Induce a los demás a rebelarse mientras él se pone a refugio. Si comete algo ilegal o inmoral, siempre le quedará la directiva para echarle el muerto. Su afán de protagonismo no conoce límites. Algunos todavía recuerdan el día en que pidió al claustro votar contra el Proyecto de centro en el que habían sido incluidas las alegaciones que él mismo había presentadoEsta es su coherencia.

4. Durante unos años nuestro héroe se encargó de organizar la ceremonia de graduación de los alumnos salientes de bachillerato. Las circunstancias lo apartaron de esta responsabilidad. Herido en su orgullo, desde aquel día empezó una campaña sin cuartel contra el equipo directivo al que culpaba de su defenestración. Con su ausencia el evento prosperó, demostrándose que su presencia, más que necesaria, era engorrosa. Eso aguijoneó más si cabe su resentimiento que no oculta a nadie que tenga oídos para escucharle.

5. Su afán por controlar todo lo que ocurre en el centro no conoce límites. No obstante, nunca ha querido asumir ninguna responsabilidad de gobierno o dirección. Quiere manejar los hilos en la sombra, incluso se subroga funciones que no le corresponden, como  controlar las faltas de asistencia de un compañero por no ser de su cuerda.

6. Como buen doctrinario, sólo ve la paja en el ojo ajeno. Provisto de una epidermis finísima, se ofende con facilidad a la mínima discrepancia, que se toma como un ataque personal. Lobo con piel de cordero, desconoce la virtud cristiana de la misericordia. En los claustros nunca pierde la ocasión para ofender a los miembros del equipo directivo y burlarse de ellos, convencido de que se lo tienen merecido por no habitar en el lado bueno de la humanidad. Lo de menos son sus “razones”, en realidad, naderías, zarandajas y nimiedades, que esgrime contra la directiva. Se ha propuesto derrocarla por orgullo y no ser de su cuerda.

7. Aislado del mundo que le rodea, apenas baqueteado por la vida, su percepción de los problemas reales es adánica, distorsionada y utópica, consecuencia de no haber pisado nunca la empresa privada o la economía real.

8. El mismo se ha convertido en una pancarta. Sólo se le ve ufano y feliz detrás de ella. Abanderado de verde los miércoles y viernes, ahora se ha propuesto desde la insignificancia del Consejo Escolar que manipula a su antojo reformar la LOMCE aprobada en las Cortes. Es la última bandera que ha agitado.

9. Pese a llenarse la boca de grandes y nobles palabras, se cuida muy mucho de no elegir los cursos más problemáticos. Su falta de ejemplaridad no le exime de instruir a los profesores de su departamento desde una tarima desde la que su infinito ego se explaya a voluntad.

10. Su fe en la idea de Progreso es absoluta. Una vez, en un examen, un alumno sacó una estampita de la Virgen para que le ayudara. Craso error. Nuestro héroe se lo recriminó arguyendo que estaba en un ¡colegio público y laico!

Nuestro docente adolescente es la joya de la educación pública de Baleares y su máximo valedor. Sin su inefable concurso, nada sería igual. Seguro que ya le han identificado, aunque cualquier parecido con la realidad sea pura coincidencia.
________________
Publicat a EL MUNDO/El Día de Baleares, 17/7/2016

Tortasso nacionalista. Oportunitat constitucionalista.

Analisant ses eleccions nacionals des 26-J, veim com Podemos dóna es sorpasso i es berena al PSIB-PSOE a Menorca amb prop de 5.000 vots de diferència, i a Balears amb més de 20.000. Sa presidenta des socialistes balears, emperò, pareix més preocupada en fer de comparsa gratis et amore d’en Puigdemont i sa secessionista Generalitat de Catalunya amb es seus deliris de mini-estat. Diu Francina Armengol que “és fonamental que els catalans puguin votar” i per açò “s’ha cercar la millor fórmula que ho faci possible”. Primer de tot, mos demanam què és lo que han de votar es catalans que no haguem de votar la resta d’espanyols. Armengol xerra d’unes “mesures específiques sobre Catalunya” sense especificar quines. Ben igual que son amo, en Pedro Sánchez, diu que “hay que reformar la Constitución para el encaje de Cataluña en un estado federal”, sense dir tampoc què és lo que hi ha que modificar. ¿O és que es reinos de taifas de ses autonomies no basten i encara hem de trossetjar més Espanya?

As cap i a la fi, s’indefinició d’Armengol amb sa defensa de s’unitat i s’igualtat de tots ets espanyols és un clar reflexe del PSOE a nivell nacional. I així els hi va a ses eleccions. S’obsessió de sa presidenta balear amb Catalunya i es procés separatista és una irresponsabilitat de qui està cridada a representar ets interessos de Balears i des ciutadans d’aquestes illes per damunt de tot. Bensenes, na Francina lo únic que fa és bufar an es brou i donar ales an es separatisme, no només de Catalunya sinó també an es pancatalanistes balears, minoritaris però renouers i molt ben col·locats a s’Administració Pública, escoles i universitat. En es fons, s’actitud de n’Armengol no dissimula gens es seu desig de què es deliri independentista s’acabàs trasladant aquí a Balears. Mentres a Ferraz sa majoria de barons encara es llepen ses ferides des 26-J, ella tan contenta com un fillet amb sabates noves.

Sa meditació de ses carxofes. An aquesta campanya electoral hi hagut de tot. Un exemple ha estat sa meditació deMariano Rajoy, agafant un cor de carxofa com si es tractàs des mateix cor d’Espanya, emocionat, perquè des des nostros camps s’exporten verdures a tots ets indrets del món. S’encabritament de sa direcció nacional del PP amb naCristina Cifuentes —qui representa, curiosament, ets escassos brots de transparència, renovació, intolerància amb sa corrupció— per assistir a un berenar col·loqui d’Albert Rivera a s’Hotel Ritz de Madrid, comunitat d’on ella és presidenta gràcies a un pacte de gobernabilitat amb Ciutadans. O altres herbes a nivell insular com s’esfumada monumental des vot nacionalista que es de MÉS encara cerquen dins ses rudioles electorals.

Lo destacable de ses eleccions des 26-J no és tant sa recuperació electoral des centre-dreta —que és positiva però mínima—, ni molt manco una suposada regeneració des Partit Popular. Quan a Génova o as carrer Gustavo Mas de Ciutadella repleguin ses serpentines i ses copes de xampany de sa festassa electoral i analisin en fred es resultats, veuran que, maldament hagin guanyat ses eleccions, sa gent no ha votat al PP per convicció o perquè ses idees lliberal-conservadores vagin calant de nou entre ses noves generacions —una utopia vist s’actual discurs des populars, buit de contengut, d’ideologia i incapaç de despertar es valors i principis des centre-dreta entre es joves—. Sa realitat és ben diferent, i és que el PP no ha guanyat 14 diputats, sinó que només ha conseguit recuperar 14 des 63 que va perdre a ses eleccions de desembre respecte ses del 2011. O en altres paraules, tan sols ha recuperat 100.000 vots des 3.500.000 d’espanyols que van deixar de confiar en es Partit Popular. Veritas ante omnia.

Destacable és també es sorpasso convertit en tortasso que s’ha envelat es popurri de nacionalistes, populistes i comunistes que es replegaven davall sa coalició d’Unidos Podem Més. Amb aquest horrorós mesclorum lingüístic com a nom per sa coalició, ja s’ho hagueren pogut veure venir i evitar-se així ses cares de pa torrat de fa dos diumenges.

Lo vertaderament important de ses eleccions des 26-J a Menorca ha estat sa castanya que s’ha envelat es nacionalisme. S’assassinat de sa diputada laborista, Jo Cox, a una democràcia històricament exemplar com sa de Gran Bretanya posa de manifest lo perillós que és obrir sa doble caixa de pandora des nacionalismes i des populismes. Pretendre solucionar es problemes més delicats de ses societats desarrollades amb consultes oportunistes, rompent aliances o alçant fronteres dins un mateix estat és es brou de cultiu en es que germinen ses pitjors tragèdies. Servesqui sa present perquè PSIB i PSOE deixin de festetjar es pancatalanisme, C’s aposti a les clares per esser sa referència electoral des nou votant de centre-dreta reformista il·lusionat, i el PP tres quarts de lo mateix, deixant-se de romanços amb es nacionalistes bascs i catalans, i duguent a fons una profunda regeneració ideològica i democràtica des Partit Popular. Falta un canvi d’actitud des tres partits constitucionalistes per impulsar un gran acord a tres bandes, amb govern i president de consens que anteposi s’interès general d’Espanya a sa poltrona. Ara més que mai, cobra sentit sa frase des gran polític mallorquí Antoni Maura: “o feim sa revolució des de dalt o mos la faran des de baix”.
____________
Publicat as Diari MENORCA, 13/7/2016

Mallorquinidad inteligente

PENSABA DEDICAR este artículo a otro tema: la colocación del retrato del canónigo Josep Tarongí en el Museo Diocesano. Sucedió hace un par de semanas. Fue harto emotivo para la familia Aguiló Tarongí, propietaria de la pieza, obra del prestigioso pintorRicardo Carlotta. Tarongí fue un sacerdote poco aceptado en la Mallorca del XIX por su condición de xueta. Dio origen a una sonada polémica, y hoy vemos colocado su retrato con todos los honores en el mencionado museo. Pero sucede que el asunto, el reconocimiento a su persona algo más de un siglo después, no interesa. Los informativos y los columnistas apenas se han hecho eco. A lo más, se comenta que fue víctima de intrigas de sacristía, y que hoy los enfrentamientos entre clérigos llevan otra deriva. Tienen razón, pero la polémica alrededor de este personaje, valiente, culto, inteligente y honrado, que acabó canónigo en Granada, constituye mucho más que una pelea de sacristía. Refleja uno de los lados más oscuros de nuestra historia.

Ahora que partidos como el Popular abogan de nuevo por el regionalismo, pensemos que en nuestra alma individual y colectiva conviven el bueno del Dr. Jekyl y el malvado del señor Hyde. Quien no quiera verse retratado en la genial novela de Stevenson, digamos que es imbécil. Todos tenemos nuestro lado oscuro, y nuestra comunidad histórica también.

Hemos aflorado santos, filósofos y artistas geniales, incluso momentos ejemplares como colectividad, pocos, pero alguno, sin embargo nuestras maldades sobreabundan. De ahí mi apuesta para que sin dejar de ser lo que somos -mallorquines- condicionados por una tierra y unos genes -siempre bastante complicados- seamos capaces de impulsar la mallorquinidad inteligente. Significa sentido común, comedimiento, ironía en el vivir, amor a la tierra, que prioriza la estética incluso en el habla -la dolça parla mallorquina- hoy en trance de desaparecer.

Yo les recomendaría a los nuevos regionalistas que ahonden en la mallorquinidad inteligente, y se olviden de la otra, la de las mafias, que las tenemos desde siempre. Que se olviden también de sucursalismos. Superados los fandangos, para bailar sardanas nos basta Francina Armengol de la mano de Miquel Iceta que, sea dicho, parece mejor bailarín que político. Libres somos los mallorquines de sardanear, pero dejamos de ser nosotros, gentes que sempre hem fet comptes d’asseguts. Y por último, seamos lo que especialmente somos: mediterráneo, ámbito de diálogo y encuentros.
____________
Publicat a EL MUNDO/El Día de Baleares, 9/7/2016.

Carta an es cappares de sa Fundació Jaume III

JAUME OLIVER SALVÀ

He vist publicat a un medi de comunicació que no mos volen an es consell assessor d’IB3. Faves contades. Ells se fan es plat i el se mengen. ¿Com poden consentir tenir gent que les pugui empatar ses vases i estar al corrent de ses mangarrufes que faran des des primer dia que se reunesquin per enfonsar ses modalitats illenques? ¡No són pobres i beneïts!

Però són tan curts de gambals que ni tan sols han pensat en col·locar a n’aquest organisme a un patufet de sa Fundació Jaume III, i fer veure que són tant lliberals i demòcrates que deixen fins i tot que un contrari a ses seves tesis pugui està assegut fent embalum i pintar tant com una regadora.

Això que mos han fet no és tan sols una geniada per haver publicat llibres con “Sa Norma Sagrada” o d’altres, que demostren lo errats que van. És una persecució en tota regla an es seguidors d’una entitat tan sèria con sa nostra fundació i demostra per una part sa por que les fa que cada dia hi hagi més gent que segueix es nostros postulats, i per s’altra banda sa poca personalitat que tenen fent ses coses de manera tan grollera i afavorint a entitats com OCB, màxima entitat catalanista a ses Balears.

¿Què ha d’assessorar un consell a una televisió amb uns mínims històrics d’audiència com mai havien tengut? ¿Què pinten representants d’entitats tan conegudes per sa societat balear –en tots es respectes- com: Institut Balear de la Dona, Consell de la Joventut, Federación de Asociaciones de Jubilados, Federación de Sordos, Federación de Consumidores, etc, que no pugui pintar sa Fundació Jaume III, que an es seus estatuts contempla ben clarament que “neix per dignificar es mallorquí”i de pas es balear?

A lo millor és que (IB3) confien en què seran bons de manipular i a canvi d’un dinar se sentiran satisfets i amb sa Jaume III; cosa que no seria així.

O sigui, que una fundació com sa Jaume III, nascuda per defensar sa nostra manera de xerrar no pot estar representada a un consell assessor d’IB3 que, entre d’altres feines, se convoca per “cercar” un model de televisió que té sa missió d’aconsellar sa manera de xerrar i que tots es balears hi vénguin a bé.

Aquesta vegada s’han anegat dins un poal d’aigo. Han vist es nom de sa nostra fundació, s’han posat a tremolar i han dit a n’aquests arruix, que són ets únics que poden fer-mos mostrar es llautó. Així és que, com més enfora, millor.

Crec que aquest pic sense voler mos han fet un regal molt gros, només fa falta que es màxim de gent possible sàpiga que no mos volen. Fins ara eren sectaris, ho sabíem, ara són un altra cosa, però no se tracta d’insultar. Pretenen tapar es sentiment balear i sa nostra manera de xerrar-rallar-parlar a través de decisions que cada vegada duen més gent a fer-se soci de sa nostra fundació.

No val la pena ni estar emprenyats, es temps com en moltes coses serà es jutge que dictarà sentencia i sa nostra feina no haurà estat fer retxes dins s’aigua. Com més patinades peguin com aquesta, cada vegada ho tendran pitjor per aixecar-se. Podem dir clar i llampant que cada pic que mos volen fer mal, més gent tenim an es nostro costat. Que continuïn així, que mos va molt bé.

Una abraçada.
___________
Publicat a EL MUNDO/El Día de Baleares i a Diario Balear, 20/6/2016.

Transdialectalisació o suplantació?

Quan escomets qualque filòleg o mestre de català i li demanes es motius de sa pèrdua alarmant de lèxic balear que s’ha produït en es darrers trenta anys que, casualment, coincideixen amb unes polítiques de normalisació lingüística que, almanco inicialment, pretenien tot lo contrari, te solen respondre que sa llengua és una i no una suma de compartiments territorials tancats. Efectivament, te diuen que lo primordial és que mallorquins, eivissencs, catalans i valencians se puguin entendre entre ells i això suposa que mos avesem a sentir −i usar− paraules que fins fa una vintena d’anys només se deien a Manresa o Barcelona. Aquesta idea ha estat defensada intel·lectualment pes nostros filòlegs. Des de Francesc de Borja Moll fins a Gabriel Bibiloni. Així, per exemple, es mateix Bibiloni, Antoni Alomar, Jaume Corbera i Joan Melià sostenien fa uns anys que “caldria abandonar la visió de la llengua com un conjunt de compartiments estancs i potenciar una concepció unitària (no unitarista, clar) en què tots els recursos de la llengua (especialment lèxics i fraseològics), de qualsevol varietat geogràfica, són entesos com a patrimoni de tots els parlants de l’idioma i, per tant, vàlids i utilitzables en tot el seu territori. Dit amb un exemple senzill, al costat de ‘moix’, ‘gat’ no ha de ser rebutjat com a part del patrimoni lingüístic dels mallorquins, de la mateixa manera que el mot ‘ca’ ha de ser sentit com a propi i natural de tots els catalans continentals, al costat de ‘gos’” (La llengua catalana a Mallorca, Ed. Consell de Mallorca, 1999).

Aquesta idea se coneix com a “transdialectisació” i, com indica es terme, suposa trascolar mots d’un dialecte a un altre i d’aquesta manera arribar a una espècie d’un pou lexicogràfic on un barceloní espipella frases fetes de Menorca, un menorquí pesca mots de Barcelona, un gironí tasta qualque locució de Mallorca i un mallorquí agafa adjectius originals de Castelló. O sigui, sa “transdialectisació” va en totes ses direccions i es resultat d’aquest procés de reconeixement mutu entre es distints territoris lingüístics seria sa concreció, almanco a nivell de lèxic, d’un modelcomposicional, o sigui, un estàndarcompost per paraules de tots es dialectes sense que cap d’ells s’imposi damunt ets altres. Això és sa posició que, amb més o manco energia, ha defensat històricament sa UIB. Se tracta d’una posició benintencionada però que ha estat arraconada per sa crua realitat sense que tampoc sa nostra universitat reaccionàs fent lo mateix que feren catalans i valencians: crear un estàndar regional propi.

Perquè, darrere sa cortina benintencionada de “transdialectisar” sa llengua comuna, lo que s’ha produït en realitat ha estat una suplantació de moltíssimes paraules balears –considerat es dialecte més genuí i pur de tots– per paraules de Catalunya. De fet, hem viscut i vivim sa suplantació lèxica més gran de tota s’història de sa llengua aquí a Balears. En parlava s’altre dia en aquesta mateixa tribuna, ¿qui ha sentit dir a TV3, Canal 9 o C33 una locució balear? ¿Qui ha vista escrita una paraula mallorquina a una informació des diari Avui o Ara? Segur que, en cas d’haver-ne vista qualcuna, no fa llarg. En canvi, en s’altra direcció, sí que observam IB3 emprar una mala fi de mots continentals substituint es balears, convençuts, adesiara, que es sinònim balear és un castellanisme, un vulgarisme o un arcaisme. O sigui, una ultracorrecció pròpia de s’ignorància o de sa vessa de consultar un diccionari. Així, per posar-ne un parell d’exemples, paraules com “servici” (servei), “témer-se’n” (adonar-se’n), “sext” (sisè), “sèptim” (setè), “octau” (vuitè) o “qualque” (algun), totes elles incloses dins es sis-cents termes que passaren a formar part des nou diccionari normatiu (DIEC1) de l’any 1996, foren marcades com a “massa dialectals” per ses estirades vedettesd’IB3 i també per sa mateixa UIB quan, el 2014, es Govern de Bauzá va malavejar balearisar es model lingüístic d’IB3 amb tota sa polèmica de s’article salat. Ni anaven de salat ni tampoc de lèxic genuí. Vint anys enrere, sa UIB i es propis polítics i periodistes balears havien reinvidicat s’inclusió d’aquests mots precisament a sa primera edició des Diccionari Normatiu de sa Llengua Catalana (DIEC1). I d’això, d’aquests canvis de criteri, encara n’hi ha que en diuen ciència.

Aquesta suplantació lèxica –vestida intel·lectualment de transdialectisació, com hem vist– ha tengut lloc davant es nassos des nostros polítics que no han badada sa boca per por a esser insultats pets experts en sa matèria. Sa Fundació Jaume III ha denunciat aquesta suplantació a un informe que analisa en detall es grau d’adaptació des llibres de text a ses modalitats balears (2014), estudi que poden consultar a sa nostra web (www.jaumetercer.com). Tenc en ses mans un llibre de llengua catalana de tercer de primària de s’editorial Anaya. L’obr i me top a ses dues primeres pàgines amb paraules com aquestes: “m’aprop” (en lloc de “m’acost”), “menys” (en lloc de “manco”), “a soles” (“tot sol”), entrepà (“pa i…” o “companatge”), “doncs” (“idò”), “gustos” (“gusts”), “tingues en compte” (“tengues en compte”), “a l’abast” (“a mà”), “estris” (“ormejos”) o “endreçada” (per “desada”). Fins i tot sa paraula “pedaç” apareix dins s’apartat de vocabulari com una paraula rara.

Més enllà de ses bones intencions, aquest és es vertader resultat de sa “transdialectisació” defensada pes nostros savis. Noltros, es balears, sí que mos hem transdialectisat, incorporant un fotimer de paraules continentals que han substituïdes ses genuïnes de Balears de manera que avui en dia molts des nostros escolars no en coneixen d’altra que sa catalana i sa castellana, que, adesiara, coincideixen. Però no coneixen sa variant mallorquina, menorquina o eivissenca que es seus padrins i repadrins encara utilisen. No crec que catalans i valencians s’hagin transdialectisat amb s’entusiasme amb què ho hem fet noltros. Segurament, qualque cosa té a veure que catalans i valencians hagin optat per elaborar es seus propis estàndars regionals mentre que es balears hem fet tot lo contrari: assumir s’estàndar de Barcelona amb un fervor i una devoció que haurien fet empegueir Mossèn Alcover, pare des Diccionari Català-Valencià-Balear. Supòs que qualque cosa té a veure també que es filòlegs de sa UIB siguin es guardians més lleials de s’ortodòxia fabriana. Evidentment, hi ha uns responsables de tot aquest empobriment lèxic i no és només s’eterna bubota de s’interferència des castellà. Crec que mai Francesc de Borja Moll, es principal defensor de s’estàndar a Balears, també partidari de sa teoria transdialectisant però que tenia una sensibilitat lèxica cap a ses nostres formes que ja voldrien es mestres de català d’avui en dia, s’hagués pogut imaginar que arribaríem on hem arribat. I molt manco si sabés que ha estat per obra i gràcia des seus deixebles.
____________
Publicat a EL MUNDO/El Día de Baleares, 22/6/2016