Repensar no sé qué

Día de la Hispanidad. Fiesta Nacional. Dando vueltas a lo de siempre, a la esquizofrenia (llamémosle caradurismo) de los que abominan del genocidio indio que presuntamente se celebra el 12 de octubre, mientras basan su identidad, en masacres medievales. El cinismo de aquellos que ridiculizan o llaman radical o facha al que saca una bandera española a la calle, y se emocionan, hasta la cursilería, ante una cuatribarrada (catalana, no de Aragón). Radicales de lo suyo, que denuestan lo que no sienten por la vía del insulto y se niegan a asumir que son la versión corregida y aumentada de aquello que critican. Y hablando de nacionalistas, no hay equidistancia que valga porque, por mucho que se busque o se etiquete, el nacionalismo español no existe más allá de los mundiales de fútbol -si se gana- , y el excluyente, el supremacista y el de campanario, sí.


Y llegamos a la «Diada de Mallorca», otro 12, esta vez de septiembre, que al parecer debemos «repensar». Falta de arraigo, aduce Més y un Pi calentando banquillo y huérfano de discurso propio. Ante la memez de la excusa, que no se aplica a un himno -«La Balanguera»- con todavía menor arraigo y cuya letra no conocen ni los políticos del Consell, se acude a la superior omnisciencia de la UIB, quien debe ser capaz de discernir qué fiestas estamos más predispuestos a celebrar. Otra vez el cinismo como forma de hacer política y la imposición con criterios ideológicos por la vía de los hechos.

La realidad es que el nacionalismo siempre pretendió que fuese el 31 de diciembre la fiesta de Mallorca. Si somos parte de una nación superior, llamada Països Catalans, qué mejor que consolidar el mito celebrando la fecha en la que todo empieza. Un episodio de armas, en la que no faltó la sangre, la destrucción y la esclavitud de los defensores de Madina Mayurqa -de los que en mayor o menor medida descendemos- y que se ajusta estrictamente al guión de cualquier conquista cruenta de una ciudad o acto de guerra al uso. Dicho con trazo grueso, elegir entre la celebración del día en el que nuestros antepasados fueron pasados por las armas, o aquel en el que Jaime II, primer monarca del Reino privativo de Mallorca, aseguró para los mallorquines los derechos y libertades, de los que no gozaban quienes vivían con las cargas propias del régimen feudal. Genocidio o libertad, en suma, con todos los matices históricos que sean precisos.

Pero si preferimos caminar a la manera catalana, por la senda del victimismo, el próximo 25 de octubre, -fecha de la batalla de Llucmajor y de la muerte de nuestro último rey privativo, Jaime III-, tenemos un motivo perfecto de autoafirmación. Un rey caído en el campo de batalla, por oponerse al ansia expansionista de su tío Pedro el Ceremonioso. Y qué decir de ese niño de 11 años, su hijo, Jaime IV, prisionero de su tío hasta su fuga, 13 años después, que reemprende la lucha por su reino y que muere, lejos de su patria, en tierras sorianas. No me dirán que semejante drama supera, en mucho, al que se conmemora en Cataluña, en el que hasta el héroe que se honra, murió en la cama.

El Parlament toca fondo

Menos mal que las fuerzas del Pacte querían dignificar la alicaída institución del Parlament. Menos mal. El glorioso espectáculo que sus señorías nos están brindando semana tras semana evidencia la fragilidad de las instituciones democráticas cuando caen en manos de unos partidos que sólo aspiran a representarse a sí mismos. Si los políticos no se comportan con un mínimo de honestidad, honradez y respeto a la verdad, las instituciones se degradan hasta el punto de quedar vacías de contenido, perdiendo su razón de ser. El Parlament tiene dos funciones: controlar el ejecutivo y legislar. Hace dos semanas veíamos como Armengol se negaba a obedecer el mandato de la cámara regional y, lejos de dejarse controlar, se atrevía a decir a los diputados de la oposición qué debían preguntarle. Hace una semana, la mayoría de nuestros diputados votaban contra la unidad de España y la Constitución, y justificaban su voto invocando no se sabe qué estrategia de C’s, como si todas las formaciones, cuando presentan una propuesta, no tuvieran su propia “estrategia” intencionada que es, casualmente, la misma siempre: dejar al adversario en evidencia. Estrategias aparte, la realidad es que PSIB, Més, Podemos y PI se negaron a votar contra el Procés secesionista. Esta semana los mismos partidos derogaban una Ley de Símbolos sin querer hablar de los símbolos (el catalanismo, salvo el de Nel Martí, claro, se lleva en la intimidad) y presentando su derogación como una defensa de la libertad de expresión, como si los nacionalistas, ruidosísimos, que controlan la enseñanza fueran unas pobres víctimas y no unos fanáticos que tienen acojonados al resto de docentes y a los políticos de turno. Quienes no respetan, no ya la libertad de expresión de los demás, sino la neutralidad de los centros quieren ahora pasar por víctimas.

El mejor titular de lo acaecido este martes ha correspondido a Quim Torres, periodista del Ara Balears. “La llei de símbols només serveix quan la deroguen, serveix per tapar la divisió del Pacte i destapar la del PP”. Magnífica y precisa síntesis. En efecto, el Círculo Balear ha denunciado la existencia de abundante normativa que, de haberse aplicado, habría hecho innecesaria su promulgación por parte del Govern Bauzá. Y aún más grave, la entidad ha acusado al Govern de Bauzá de negarse a aplicarla en 17 casos. En suma, un parlamento que no controla al Govern porque éste se niega a ser controlado y que legisla sobre lo ya legislado para que luego la ley se convierta en agua de borrajas porque el ejecutivo se niega a cumplir lo que él mismo ha impulsado contra viento y marea. Este fue el sino de José Ramón Bauzá, montar cirios encendiendo los ánimos de todo el mundo y luego no hacer nada de nada. Grandes discursos sin ninguna aplicación práctica. Por si fuera poco, el Pacte ha utilizado la derogación de dicha ley como una cortina de humo para ocultar la división que, una vez más, se hizo patente entre los socios del Govern. La interpelación de Podemos al Govern a cuenta del menorquín Fernández-Tarrés quedó desapercibida entre congas, espantadas populares y demás fanfarria antisistema. El Parlament es un juguete al servicio del partidismo más feroz. Cosas de la “nueva” política que debía enterrar a la “vieja” política de siempre.

El PP espantado y partido. Para poner la guinda al pastel, los diputados del PP deciden que no representan a nadie y se van de sus asientos para no votar la derogación de la Ley de Símbolos que muchos de ellos habían aprobado hace menos de dos años. La renuncia del PP a representar a su electorado, su incoherencia y sus conductas pueriles son la enésima prueba de que el PP va camino de convertirse en el enésimo partido de Baleares que sucumbe a la dictadura de su sector nacionalista, una minoría alejada del sentir de sus bases, como si ser del PP y afín a la OCB fuera lo normal en la Part Forana y no una excepción de ex alcaldes como los de Pollença y Alcúdia. Antes ya habían sucumbido a las voces telúricas y por este orden UM, PSIB, EU, PI y Podemos. Ya sólo faltaba el PP para sumarse al buen rollo. El catalanismo nunca había sido tan transversal. C’s queda así como único referente en defensa de la idea de España y la Constitución. Tomamos nota. Una vez más, la venerada y admirada Cataluña alumbra por anticipado lo que les va a ocurrir a los Miquel VidalMarga ProhensSagreras o Galmés. Si el declive del PSC no sirvió de advertencia al PSIB, tampoco parece que vaya a hacerlo la errática trayectoria del PP catalán. El PP balear lo va a pagar muy caro.

Las soluciones de March. El Ministerio de Educación nos acaba de echar un nuevo jarro de agua fría que abunda en lo ya sabido: el marasmo sin paliativos de la educación balear. Ahora resulta que, ¡también!, estamos en el furgón de cola de abandono escolar temprano que evalúa el número de estudiantes de entre 18 y 24 años que, habiendo terminado la ESO, dejan de estudiar. Nada menos que el 32,1% de nuestros jóvenes con la ESO abandonan definitivamente los estudios, más de diez puntos porcentuales por encima de la media Española (21,9%) y más de veinte con respecto a las mejores autonomías como Cantabria, Navarra y País Vasco. Hasta cierto punto sería lógico que se suspendiera más si ello se debiera a que hemos subido el listón. Tampoco es el caso. Como certifican los informes PISA, también estamos en la cola en nivel académico. Y apenas contamos con alumnos excelentes. Una tragedia: bajar el listón no ha servido tampoco para que aprueben más.

Algunos profesores de la UIB ya están dando la voz de alarma por el bajísimo nivel de los estudiantes de primero de grado. El sistema se cae a pedazos, la selectividad es una pantomima, Martí March lo sabe y, sin embargo, ofrece las fracasadas recetas de siempre (más catalán, más maestros, más pensamiento líquido como la llamada “educación en valores” y demás cursiladas) en su afán por contentar a los levantiscos sindicatos y camiseteros. Después de quince años de gestionar las competencias de enseñanza, el resultado es pavoroso: nos hemos cargado el sistema a pesar de gastarnos un Potosí, por supuesto, para empeorarlo. Lo lógico sería devolver la educación a Madrid y tratar de engancharse de nuevo al tren nacional que, a la luz de todos los datos, funciona bastante mejor que el balear. Paradójicamente, la solución de March es la contraria y pasa por “minimizar los efectos de la LOMCE” y desengancharse de las leyes que vienen de Madrid, como si de las políticas de nuestros mandamases autonómicos pudiéramos esperar algo más de lo que nos han ofrecido a granel. Y no es, como dice el “educador social” Miquel Enseñat, una cuestión de dinero ni de “tablets”, como desmiente el mismo informe del Ministerio de Educación al situar la media de alumnos por profesor de Baleares (11,8) por debajo de la media nacional (12,7). No, no es una cuestión de ratios ni de gasto. La nefasta gestión de la enseñanza balear, secuestrada por una casta parasitaria con los sindicatos a la cabeza con unos políticos que han bailado al son de su tambor, es el exponente más preclaro del fracaso de la autonomía balear. Un día habrá que hablar a fondo del floreciente negocio de la formación en Baleares con dinero público. A estas altures, la única solución pasa por la incorporación de criterios de mercado en la enseñanza como el cheque escolar, como ha explicado el PLIS. No queda otra. Todo lo demás, leyes orgánicas, leyitasdecretitos autonómicos y pactos de educación incluidos, es pura propaganda para marear la perdiz y dar la impresión de que están haciendo algo. No pueden hacer nada, aunque quisieran. Y March lo sabe.

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Publicat a El Mundo-El Día de Baleares, es 10-10-2015.

Sa nostra tele, sa nostra llengo

Es nou desGovern de Balears torna a imposar es model centralista a sa televisió pública, eliminant es nostro article salat i ses modalitats insulars. Ademés, sa Consellera de “Cultura” (sí, aquella de “todos somos cultura catalana”) expressa sa seva voluntat d’eliminar programes com Gent de la marUep com anam! o El Casta, justament ets únics programes on se xerra mallorquí, menorquí i eivissenc.

Resulta irònic veure com aquells que alçaven sa veu conta sa politisació i utilisació ideològica d’IB3 arriben an es Govern i imposen un model que serveix precisament an es seus interessos ideològics. Es model anterior era normatiu i més pròxim, sa defensa de ses modalitats està recoïda a s’Estatut i s’ús de s’article salat en un àmbit balear és una demanda social. Intentar allunyar sa llengo des parlar des poble, banalisar i reduir a lo informal sa forma de xerrar de sa gent és destruir es nostro patrimoni lingüístic. Sa llengo la fa es poble, no quatre acadèmics catalanistes de sa UIB.

Avui en dia i gràcies a llibres com Un model lingüístic per ses Illes Balears publicat per sa Fundació Jaume III, ja no hi ha excusa per no escriure i usar sa nostra llengo sense complexe, amb tota fomalitat i de forma normativa. Ja no hi ha excusa per exigir una IB3 nostra, que no siga una filial de TV3. Ja no hi ha excusa. Sa nostra tele, sa nostra llengo.

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Carta al director publicada a mallorcadiario.com.

Sa campanya a favor de ses modalitats a IB3 ja supera ses 5.000 firmes

As cap de dues setmanes de posar-la en marxa – Armengol continua salant a ses seves declaracions públiques mentres prohibeix que es locutors dets informatius ho facin – ¿Per què sala n’Armengol?

As cap de dues setmanes, sa campanya de recollida de firmes que han posat en marxa sa Fundació Jaume III i Foment Cultural ja ha conseguit superar ses 5.000 firmes, lo que demostra es malestar d’una part de sa ciutadania amb sa decisió de sa direcció d’IB3 de marginar s’article baleàric en ets informatius i la resta de programes més sèrios i formals.

Sa Fundació Jaume III vol denunciar s’incoherència de Francina Armengol que, mentres invoca sa “normativa” i s’opinió de sa UIB per justificar sa marginació de s’article salat a IB3, ella continua salant com si res a totes ses seves declaracions públiques, maldament sa mateixa UIB hagi aconsellat reiteradament sa necessitat d’utilisar exclussivament s’article lalat a polítics, professors, periodistes i representants de sa societat civil quan fan declaracions públiques. Armengol, ben igual que sa gran majoria de sa classe política, docent i periodística, pretén convertir-se en una excepció a sa sagrada norma de sa UIB i fer lo contrari de lo que recepta an es locutors d’informatius d’IB3.

L’any 1999 es Departament de Filologia Catalana de sa UIB va fer una proposta d’estàndar oral espontani formal dirigit a polítics, professors i periodistes quan parlen en públic, sobretot a àmbits tan formals com pugui esser es nostro parlament autonòmic. Es model que aconsellaven es savis universitaris eliminava s’article salat de s’oralitat espontània formal.

Si s’experiència ha demostrat que aquesta proposta de sa UIB ha estat un fracàs –i sentir n’Armengol salant en es Parlament no és més que sa seva constatació–, no entenem per què sa nostra classe política no fa una passa envant i demana a sa UIB que elabori un altre model molt més acostat a sa llengua viva des carrer que inclogui, naturalment, s’article baleàric. Així acabaríem amb so divorci actual entre es català ortopèdic i estufat de s’entrevistador d’IB3 i sa naturalitat de sa llengua viva de s’entrevistat.

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Nota de premsa recollida per El Mundo-El Día de Balearesmallorcadiario i Ciutat.

La televisión de Baleares, en la lengua de Baleares

Como mallorquín que soy, quería transmitir mi más profundo desacuerdo por la decisión de IB3 de dejar de usar el artículo salado en los informativos, pero no sólo eso, sino que también se ha filtrado la noticia de la más que posible suspensión de la emisión de programas como ‘Gent de la mar‘, ‘Uep com anam‘ o ‘el casta’. Curiosamente los únicos programas que no usan el catalán estándar que se aleja de la realidad de la forma de hablar de los ciudadanos baleares; programas que usan nuestra auténtica lengua, el mallorquín, el menorquín y el ibicenco.

No es normal, que tengamos una televisión pública y en ésta no se usen las modalidades propias de nuestras islas, menospreciando así, nuestra cultura y nuestra lengua que tal y como dice el artículo 35 de nuestro estatuto de autonomía, las modalidades insulares son dignas de protección y de estudio, y ahora, no son ni protegidas ni estudiadas; ahora mismo son perseguidas, atacadas y marginadas por un Govern más antibalear que balear.

CASI 5.000 FIRMAS A FAVOR DEL MALLORQUÍN, MENORQUÍN E IBICENCO

Cabe decir, que hace tan solo una semana, se ha puesto en marcha una campaña de firmas en la plataforma digital www.change.org por una IB3 Televisión en mallorquín, menorquín e ibicenco a consecuencia del anuncio del director de informativos de IB3 de quitar el artículo salado de los informativos. Que por cierto, vergüenza debería darle al hasta ahora director general de IB3, defender las modalidades insulares cuando gobiernan unos, y girar la camisa para defender el catalán estándar cuando gobiernan otros. ¡Todo por la silla!

Yo ya he firmado la petición, y he firmado porque creo que ahora mismo IB3 no me representa. Para tener una televisión en catalán estándar ya esta TV3… y no entiendo porque debemos pagar los baleares para una televisión que no se dirige ni habla como el público balear. Es por eso que animo a los lectores a que firmen en Change.org por una IB3 en nuestras modalidades insulares y que se sumen a los cerca de 5.000 baleares que ya hemos firmado por una IB3 en balear. ¡Defendamos nuestra cultura!

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Carta al director publicada a mallorcadiario.

Informativo balear, ¿sin artículo balear?

Les escribo esta carta para declarar abiertamente mi repulsa por la vuelta, en los informativos de IB3, y en general a la televisión autonómica, la cual todos pagamos, a una lengua y forma de hablar que dista mucho ser la usada en las islas Baleares. Las modalidades insulares, protegidas en el artículo 35 de nuestro estatuto, ya declara que deberán protegerse, promoverse y usarse, en particular, el artículo Balear, nuestro gentilicio milenario, es un elemento de unión entre las islas Baleares. No entiendo que una característica tan genuina y que forma parte de nuestra identidad, como pueblo, se desprecie de esta manera.  Pienso que la vuelta a esta estandarización de la lengua catalana, (yo diría forma Barceloní), deja a un lado el sentimiento de identidad de todo un pueblo, aparte de mostrar, por parte de nuestras instituciones, un desprecio a esa identidad llamada Islas Baleares. NO es posible que desde este Govern se permita la extinción de una forma de hablar tan singular y tan significante para un pueblo milenario. Xerrar, rallar, formas tan insignes son despreciadas por IB3, que no es más que un mandato de los responsables de este Govern. ¿Quiénes son ustedes para quitar a nuestro hijos la herencia lingüística de estas islas? ¿Quiénes son ustedes para imponernos una lengua, lengua catalana,  (la cual nunca se hizo un referéndum al pueblo de estas islas), la cual  nunca la hemos sentido como nuestra?

El uso del artículo Balear en registros formales está plenamente aceptado por la mayoría de las personas de Baleares, como así demuestran muchas encuestas de opinión. El articulo Balear, o sea, la combinación des “salat” y “lalat” , incorpora un registro natural que es fruto de siglos de evolución lingüística. Es “SALAT”, lo usamos para cosas corrientes, “Sa mà”, en cambio Es “Lalat” lo usamos para cosas superiores, y únicas, “LA mar”. Nostros los Baleares, no necesitamos ninguna forma académica para distinguir plenamente cuando usar uno u otro. Esta es la herencia que como padres/madres, hombres/mujeres/ gobernates y políticos, tenemos como  obligación preservar y dejar como herencia. Sino, ¿qué tipo de pueblo seremos en un futuro? ¿Sabremos cuál es nuestra identidad? ¿De dónde venimos? ¿Quienes eran nuestros antepasados? Y los honderos?  Es una acto de responsabilidad, por parte de nuestros políticos, entender esta idiosincrasia, respetarla y promoverla. Por desgracia, con mandatos como este, la eliminación de las formas Baleáricas,  lo único que hacen es fracturar una sociedad que no desea, no quiere la lengua catalana, y que no identifica una televisión, IB3 como suya. Parece ser que estos gobernantes actuales tienen  una mayor  preocupación por la unidad de la lengua catalana, que el orgullo de un pueblo y la preservación de su identidad.

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Carta al director publicada a mallorcadiarioEl Mundo/El Día de Baleares i Diario de Mallorca.

Més de 400 persones ja han confirmat sa seva assistència an es sopar d’afirmació mallorquinista de sa Jaume III

Sa tradicional ofrena floral serà avui dissabte dia 24 a les dotze, a sa Creu des Camp de sa Batalla (Llucmajor) – En es sopar de s’Hipòdrom de Son Pardo han confirmat sa seva assistència Gari Durán, Xavier Pericay, Olga Ballester, Fernando Navarro, Toni Deudero, Aina Aguiló i Fernando Gilet.

Més de quatre-centes persones han confirmat sa seva assistència an es sopar d’afirmació mallorquinista que, amb motiu des II aniversari de sa Fundació Jaume III, tendrà lloc dissabte vespre a les 20:30h a s’Hipòdrom de Son Pardo. Han confirmat sa seva assistència sa senadora Gari Durán, es diputats Xavier Pericay i Olga Ballester, es canditat de C’s a ses eleccions generals, Fernando Navarro, així com militants significatius des Partit Popular com Toni Deudero, Aina Aguiló i Fernando Gilet. Es sopar conclourà amb s’interpretació de s’himne Pàtria. Abans de sopar, se vendran tiquets a s’entrada des restaurant.

Abans, a les dotze des migdia d’avui dissabte 24 d’octubre, se celebrarà sa tradicional ofrena floral al Rei Jaume III. S’acte commemora sa data en què va morir Jaume III -un 25 d’octubre de 1349, a mans de ses tropes aragoneses de Pere IV el Cerimoniós- i tendrà lloc en es Camp de sa Batalla de Llucmajor, on va perdre sa vida es darrer rei privatiu de Mallorques.

Sa Fundació Jaume III deplora que IB3 renunciï a sa formalitat de s’article salat quan se dirigeix a un públic balear

S’ha posat en marxa una recollida de firmes a sa plataforma change.org “Volem IB3 en mallorquí, menorquí i eivissenc” que ha conseguit més de mil firmes en tres dies 

Sa Fundació Jaume III deplora que sa direcció d’IB3 hagi reculat en s’ús de s’article baleàric en ets informatius de sa televisió autonòmicaUna vertadera llàstima per sis motius

a) s’ús de s’article baleàric a registres formals i a un àmbit balear està plenament acceptat per part de sa majoria de balears, com donen fe totes ses enquestes s’opinió. Adjuntam retall d’una enquesta publicada a Ultima Hora (6-10-2014). Volem recordar que és es poble qui fa sa llengua, no ets acadèmics.
b) s’ha demostrat durant aquest darrer any i mig que s’article baleàric (i ses modalitats insulars en general) són perfectament aptes per usos formals i així ho demostren polítics, professors, periodistes i representants de sa societat civil quan l’utilisen de forma majoritària per dirigir-se an es públic balear a ses seves declaracions públiques. No entenem que lo que es vàlid, per exemple, en es Parlament balear, no ho sigui pes locutors de sa televisió i ràdio autonòmiques.
c) s’article baleàric, com indica es seu nom, és un element de cohesió de ses quatre illes balears. No entenem que una característica tan genuïna que forma part de s’identitat balear se despreciï d’aquesta manera. Una televisió balear i un Govern balear dignes d’aquest gentilici mil·lenari s’haurien d’esforçar per dignificar aquest element, no empegueir-se d’utilisar-lo.
d) es sistema de s’article baleàric, o sigui, sa combinació des salat i es lalat, incorpora un registre natural que és fruit de segles d’evolució lingüística. Es salat s’usa per ses coses corrents (sa mà); es lalat, per ses coses superiors i úniques (la mar). Es balears no hem de menester cap norma acadèmica per sebre quin article hem d’utilisar a cada context (que en això, i no en cap altra cosa, consisteixen es registres). Ho feim de forma natural. 
e) es sistema de s’article baleàric, o sigui sa suma des salat i es lalat, permet uns matisos que no permet s’article lalat tot sol. No és lo mateix “sa pobra nina” o “la pobra ninaLo primer vol dir que sa nina no és rica, lo segon que fa llàstima.
f) es sistema baleàric (salat-lalat) està en perill de desaparició perquè s’ha deixat d’ensenyar a s’escola.  Basta escoltar sa jovenea de Palma per temer-se’n: sala quan ha de lalar i lala quan ha de salar. Ses autoritats balears tenen s’obligació de promoure s’ús correcte des sistema baleàric perquè és una part essencial de ses modalitats insulars reconegudes per s’Estatut d’Autonomia.

Recollida de firmes a change.org

Sa Fundació Jaume III i Foment Cultural hem posat en marxa una campanya de recollida de firmes a sa plataforma change.org on demanam que s’article baleàric se continuï usant en ets informatiusSa campanyadu per títol “Volem IB3 en mallorquí, menorquí i eivissenc”. Sa campanya ha conseguit més de mil firmes en tres dies.

IB3, ¿televisión balear?

Somos muchos los ciudadanos que no conciliamos con las ruedas de molino del nuevo gobierno de las Islas Baleares, -el que afirma que “todos somos cultura catalana”, refiriéndose a nosotros, los baleares- y que ha manifestado la intención de imponer (de hecho ya han empezado) el catalán de Barcelona y suprimir de IB3 el menorquín, el mallorquín y el ibicenco. ¡Con lo sencillo que es que el que quiera televisión en catalán sintonice TV3, la televisión de Cataluña!

La DUDL (Declaración Universal de Derechos Lingüísticos) considera que todos los pueblos tienen derecho a expresar y desarrollar su cultura y su lengua en libertad. Entonces, ¿qué pasa en Baleares? ¿El Gobierno Balear no piensa velar por nuestros derechos? ¿O sólo se preocupa por alimentar el proceso de substitución lingüística? La decisión de catalanizar IB3 no corresponde a cuestiones “científicas” o lingüísticas, sino a cuestiones ideológicas y políticas. Así cuando todos hablemos el catalán de Barcelona, todos seremos “catalanes”. Éste es el fin que persigue el pacto de izquierdas formado por PSOE, PSM-MÉS y Podemos, finiquitar nuestra identidad.

La televisión valenciana contó con un estándar regional basado en la lengua valenciana. La televisión catalana cuenta con su estándar regional basado en la lengua catalana. Aquí en Baleares tenemos una televisión mimética a la catalana, sin personalidad y distante de la lengua viva de Baleares. ¿Por qué en las Islas Baleares no podemos disfrutar de una televisión pública en nuestra lengua tal como hace en la actualidad Cataluña con TV3 en catalán y tal como hizo la Comunidad Valenciana con Canal 9 en valenciano? En Cataluña sería un escándalo si se quisiera imponer el valenciano, en cambio en Baleares llevamos padeciendo durante décadas la imposición de catalán y como si no no pasara nada.

El búlgaro y el macedonio son dos lenguas consideradas distintas pero inteligibles entre si. Es decir, que pueden entenderse entre si búlgaros y macedonios hablando sus lenguas propias. Sería inaceptable que en la televisión pública de Bulgaria se aplicara el modelo lingüístico de la televisión pública de Macedonia. El mismo disparate sería que en la televisión pública de Portugal se aplicara el mismo modelo lingüístico de la televisión pública de Galicia, por muy inteligibles que sean entre si el portugués y el gallego.

La campaña ‘Volem IB3 en Mallorquí, Menorquí i Eivissenc!’, impulsada en internet a través de la plataforma change.org por la Fundació Jaume III y por la asociación Foment Cultural de ses Illes Balears, en apenas unas semanas ya cuenta con cerca de 6.000 firmas.

No pretendemos un modelo lingüístico que no sea legítimo o fuera de la normativa. El balear puede tener su propia normativa, más próxima a nuestra forma de hablar sin mutilar la lengua, tal como se benefician valencianos y catalanes con sus propias normativas regionales.

La catalanización de IB3 es propio de una actitud dictatorial por hacer caso omiso a la mayoría de la ciudadanía balear que requiere la presencia del mallorquín, del menorquín, del ibicenco y del formenterense en la televisión balear, tal y como lo demuestran todas las encuestas realizadas hasta el momento. El nuevo Pacto de izquierdas con la sra. Armengol al frente empezó la legislatura diciendo que escucharía la voz de la calle, y ahora tienen una ocasión perfecta para demostrarlo. Nosotros pagamos, nosotros decidimos.

El catallorquín

Fernando Fortuny

No sé si habrán escuchado cómo hablan los jóvenes de hoy. Yo sí lo he hecho y ya hace varios años, concretamente desde que se instauró la enseñanza en catalán. Cuando estudiaba el bachillerato, allá por los años 60, todo se hacía en castellano, pero cuando salíamos al patio todos hablábamos en mallorquín y que yo recuerde nadie nos llamó nunca la atención por ello. Ahora, según me cuenta un sobrino, en clase se habla catalán y en el patio castellano. Y es lógico, cuando uno juega uno no piensa en el modo de decir las cosas, salen espontáneamente, por eso los chicos no hablan en el recreo en el modelo estándar artificioso que se aprende en clase pero que no se habla en su casa. En casa se habla mallorquín o castellano pero no catalán, con un fonética, muchas palabras y un artículo determinado distintos.

Todavía recuerdo como en el colegio de Montesión, venía un señor llamado Francisco de Borja Moll, ¿un don nadie, verdad?, y nos daba clases gratuitas de mallorquín, con nuestros artículos, nuestras expresiones, nuestra fonética y nuestras palabras. Sus descendientes, en cambio, no le han honrado siguiendo sus enseñanzas. Una pena.

Posteriormente, realicé mis estudios universitarios en Barcelona. Al principio lo pasé mal porque a los catalanes les encanta escuchar nuestro catalán y querían que hablara en mallorquín, pero el problema era que no me entendían y tenía que decírselo en castellano hasta que aprendí sus variantes. Recuerdo que una vez en Andorra, quise hablar por teléfono y fui a las clásicas centralitas con cabinas, aquellas que la telefonista conectaba y desconectaba cables y te decía cabina número 12. ¿Qué pasaba? Como la comunicación era deficiente tenías que hablar en voz alta y se enteraba todo el mundo de lo que decías. Pues bien, cuando acabé, salgo de la cabina y la telefonista me preguntó en qué idioma hablaba. La expresión suya fue: “ ¡¡Qué diferenteeeee!!”

La simpatía que tienen los catalanes con los mallorquines es pública y notoria, encuentran que nuestro catalán es más agradable y no tan seco como el suyo. Uno de mis mejores amigos es catalán, tengo familia directa catalana y nunca se me ha ocurrido decirles que en Mallorca tenían que utilizar el artículo salado ni ellos nunca me han insinuado que utilice el artículo lalado. Allí donde fueres haz lo vieres, por eso cuando voy a Barcelona hago un esfuerzo y hablo con su artículo y fonética tan característicos, pero aún así enseguida me dicen “Tu ets de ses illes”, pero lo hacen con una sonrisa y de una forma cariñosa.

Yo veo a menudo la televisión catalana porque es buena y además los presentadores no hacen ningún esfuerzo para hablar su catalán, en cambio escuchar IB3 TV y radio es un auténtico esperpento. A veces utilizan nuestro artículo, otras no, palabras catalanas mezcladas con las mallorquinas y sobre todo la fonética, daña los oídos, por eso casi nunca la veo excepto aquellos programas típicamente mallorquines. La pronunciación de los informativos es algo muy serio. No es ni catalán ni mallorquín es catallorquín.

Los que vivimos en un ambiente rural nos resulta muy desagradable escuchar a nuestros políticos hablar el catallorquín porque se está perdiendo nuestro vocabulario y al final estamos perdiendo nuestra identidad, y no se habla bien ni el mallorquín ni el catalán ni el castellano. Cuando un político mallorquín habla en público en catalán estándar, debe saber ue no nos representa y que además hace el ridículo. ”Això no fa cult, fa curt”.

A los eruditos de la UIB les recuerdo que estas siglas quieren decir Universitat de SES ILLES BALEARS. ¿O es que son una sucursal de la Pompeu Fabra o del IEC? Y OCB quiere decir Obra Cultural BALEAR, deberían cambiar la B por una C y sabríamos por fin a qué atenernos. Qué poca personalidad, qué poco amor a esta tierra y qué mercantilismo hacia los catalanistas, que, por cierto, no son lo mismo que los catalanes.

Y lo peor de todo eso es que así como van las cosas es posible que el catalán se convierta en una lengua extranjera. Sería intolerable. Los españoles de Mallorca hablamos en un catalán que tiene un nombre MALLORQUIN, y al que no le guste o no quiera aceptarlo lo mejor es que lo haga en castellano.

Así lo pienso, así lo digo.

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Publicat a El Mundo-El Día de Baleares, es 4-9-2015.