Dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Pero qué quieren que les diga, yo tengo la sensación de que sucede al revés, de que todo va a peor. Vista la cantidad de iluminados que florecen en nuestras islas, los nacionalistas radicales y castigadores siguen atrincherados y, lo que es peor, son protegidos, subvencionados y gozan como privilegiados en nuestra educación.
Me refiero al lamentable episodio de acoso por parte de un profesor mallorquín a su ex alumno a través de internet. La broma le ha costado al indocente ser noticia en la mayoría de medios nacionales, además de deleitarnos con su valiente cobardía al cerrar sus cuentas personales en las redes sociales donde difamaba y difundía datos personales del chaval, acusándolo de “tener un trastorno” y “no dar para más” por el mero hecho de que el jóven afirmó sentirse balear y español. ¿Pecata minuta? Ni de coña. Algo así debía ser castigado.
¿Cómo se atreve este chavalín de 16 años a pasar olímpicamente del adoctrinador y sus consignas fundamentalistas? ¿Qué es eso de celebrar en 1 de marzo, Día de las Baleares, sentirse español y balear sin ningún tipo de complejo? Entiéndanlo. Es que además el jovenzuelo es muy social y goza de popularidad —desde mucho antes de la pifia intimidatoria de su ex profesor—, estudiante con buenas notas tanto en el colegio como en el bachillerato, y… ¡tachán! voluntario de la Fundació Jaume III-Foment Cultural (FCIB) y acérrimo defensor del mallorquín, menorquín e ibicenco frente al delirio del catalán estándar y sus hordas pseudoeducativas.
¿Aun no lo entienden? ¿no ven la gravedad de los hechos que lanzaron a nuestro camiseta verde a enzarzarse contra el jóven pecador? bueno. Les daré un par de pistas. Resulta que el personaje en cuestión es un tal Amadeu Corbera, destacado miembro de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en Baleares. Entre otras perlas, ha protagonizado diversos espectáculos como por ejemplo boicotear los Premios Ciutat de Palma o afirmar que “els nobles i l’església s’han apropiat de les festes de Sant Joan de Ciutadella”. Quien ahora acusa a su ex alumno de no dar para más, nos deleitó en su día con esta erudita reflexión sobre nuestras fiestas. El pobre desconoce por completo que las fiestas de Sant Joan nacieron precisamente gracias a la iglesia y a la religión católica a través de la antigua Cofradía de Sant Joan. Concretamente, en Sant Joan d’Artrutx, hoy conocida como Sant Joan de Missa.
Hay más. En 2015 fue condenado junto con otras tres personas tras una sentencia que prueba que en 2012 cortó la vía del tren de Sóller, y cuando intervino la Guardia Civil la cosa terminó con mordiscos al brazo del cabo, “fascistas”, “hijos de putas” y vivas a ETA y Terra Lliure.
Para mayor vergüenza nuestra de los menorquines, Amadeu Corbera es miembro del Institut Menorquí d’Estudis (IME) y secretario del GREMe, y ha cobrado diversas subvenciones del Consell Insular de Menorca. Las últimas de 2.180,00€ en 2015 y 2.500,00€ este mismo año a través de otra entidad con el aval del IME.
Imagínense por un momento que, en lugar de tratarse del típico robot nacionalcatalanista, el perfil de este profesor-acosador fuera el de un “espanyolista” de ultraderecha o de ideología neonazi. Que no les quepa la menor duda de que, a la primera de cambio, la Consejería de Educación habría tomado cartas en el asunto. Apertura de expediente disciplinario, sanción, expulsión del Conservatorio y prohibición de volver a dar clases a niños. Pongo la mano en el fuego. Sin embargo, volviendo a la realidad… ¿cómo vamos a esperar semejante actuación de Educación, si se trata de uno de los suyos? ¿quéMÉS podemos esperar de quien nos gobierna, si son capaces de celebrar la salida de prisión del terrorista Arnaldo Otegi?
Son los mismos “econacionalistas” que tanto luchan contra la tauromaquia declarando antitaurino todo pueblo en el que pisan poder, y después realizan carnicerías capriles en Es Vedrá de Ibiza. Pobres cabras y pobres estudiantes.
El nacionalismo es una ideología del siglo XIX que pone a la nación por encima de las personas. Para el pancatalanismo, el catalán estándar es el instrumento y los Països Catalans, el proyecto. La lengua española que nos hermana con los demás pueblos de España es, junto con nuestro mallorquín, menorquín e ibicenco, el enemigo. Nuestro ancestral lenguaje insular nos recuerda, por un lado, que tenemos identidad propia y somos diferentes a los catalanes, y a su vez, que esta es nuestra manera de ser españoles.
Mal que les pese, la valiente acción del jóven estudiante “balear y español” —como nos sentimos la mayoría de ciudadanos de estas islas— y su familia denunciando al profesor ha dejado con el culo al aire el tufo totalitarista que esconden bajo sus esteladas. Y además, ha conseguido que saliera en los medios nacionales justo en el Día de las Islas Baleares. Un detallazo. Gracias por tu valentía, chaval.
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Publicat as Diari MENORCA, 11/3/2016.

