{"id":2534,"date":"2013-11-17T11:31:56","date_gmt":"2013-11-17T10:31:56","guid":{"rendered":"http:\/\/safundacio.es\/?p=2534"},"modified":"2018-02-20T11:32:39","modified_gmt":"2018-02-20T10:32:39","slug":"de-lengua-a-patois","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/safundacio.es\/es\/comunicacio\/premsa\/de-lengua-a-patois\/","title":{"rendered":"De lengua a patois"},"content":{"rendered":"<p class=\"ecxmsonormal\">Hace cuarenta a\u00f1os, para ganar la batalla ling\u00fc\u00edstica a los partidarios de un modelo de lengua aut\u00f3ctona m\u00e1s cercana al pueblo \u2013lo que en definitiva pretende la Fundaci\u00f3 Jaume III\u2013, el ling\u00fcista Francesc de Borja Moll se vio obligado a blandir el significado m\u00e1s moderno de \u201cdialecto<em>\u201d<\/em>: un dialecto (se refer\u00eda al mallorqu\u00edn) era una variante territorial de la lengua catalana. Moll y c\u00eda nos ven\u00edan a decir que apenas hab\u00eda diferencias entre lengua y dialecto: la lengua no era m\u00e1s que un dialecto con apoyo institucional, con gram\u00e1ticas, con diccionarios normativos, igual que un estado es una naci\u00f3n con ej\u00e9rcito. El mantra de aquellos a\u00f1os era el siguiente: el mallorqu\u00edn es lo mismo que el catal\u00e1n, pero llam\u00e9mosle catal\u00e1n y empecemos a escribir en la modalidad est\u00e1ndar. La unidad de la lengua ya ten\u00eda visos de convertirse en uniformidad, algo que nunca hubiera aprobado su mentor, Antonio M\u00aa Alcover, que s\u00ed admit\u00eda la unidad pero que alertaba contra los excesos centralizadores de uniformizar y unificar la lengua. Moll jugaba al equ\u00edvoco.<\/p>\n<p class=\"ecxmsonormal\">\n<p class=\"ecxmsonormal\">Muchos no se dejaron embaucar, otros en cambio s\u00ed, entre estos \u00faltimos los que entendieron la \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d como un apoyo institucional al mallorqu\u00edn que se nos hab\u00eda transmitido generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n. Cre\u00edan que era un legado que val\u00eda la pena conservar y ten\u00edan en las rondallas mallorquinas editadas por Moll a finales de los a\u00f1os setenta la mejor prueba de ello. Este, y no otro, era el tesoro ling\u00fc\u00edstico que deb\u00edamos conservar, algo que, como sabemos, no ha sido as\u00ed.<\/p>\n<p class=\"ecxmsonormal\">Visto en perspectiva, la doblez sinuosa de Moll fue una forma para met\u00e9rnosla doblada con vaselina. Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, certificamos que el mallorqu\u00edn ha perdido la dignidad de anta\u00f1o. Ahora son legi\u00f3n los que creen que el mallorqu\u00edn est\u00e1 condenado a extinguirse y que no vale la pena oponer resistencia al est\u00e1ndar. Hay que hacer sacrificios porque, en definitiva, el mallorqu\u00edn s\u00f3lo tiene medio mill\u00f3n de hablantes potenciales frente a los \u201cdiez millones de catalanohablantes\u201d. Es ley de vida, dicen. Otros, m\u00e1s racionalistas, nos objetan que la normalizaci\u00f3n de la lengua tiene un precio: conseguir que los nuevos mallorquines (no catalanohablantes) hablen catal\u00e1n y que los que s\u00ed la hemos aprendido en casa la hablemos mejor (al parecer, antes \u00e9ramos unos b\u00e1rbaros), s\u00f3lo puede conseguirse al precio de hablar un est\u00e1ndar horrible, ortop\u00e9dico, postizo, una ensalada indigesta de catal\u00e1n y mallorqu\u00edn.<\/p>\n<p>El mallorqu\u00edn como denominaci\u00f3n ha seguido la misma degradaci\u00f3n. Hace cuarenta a\u00f1os, nadie se planteaba que hablara otra cosa que no fuera mallorqu\u00edn \u2013que no se ense\u00f1aba en la escuela, pero se hablaba en el patio, lo contrario que ahora\u2013, lo extra\u00f1o era que alguien lo llamara \u201ccatal\u00e1n\u201d. Actualmente cuando alguien habla de \u201cmallorqu\u00edn\u201d, a algunos se les revuelven las v\u00edsceras antes de escupirte y llamarte \u201cignorante\u201d e \u201cinculto\u201d. Treinta a\u00f1os de propaganda tenaz y sistem\u00e1tica han conseguido despojar al mallorqu\u00edn de su antigua dignidad de lengua y lo han convertido en un patois, en un dialecto en su sentido m\u00e1s peyorativo, una forma de hablar de andar por casa, algo vulgar, pay\u00e9s, sin dignidad para ser elevado a los registros formales, serios y cultos.<\/p>\n<p>En efecto, lo que m\u00e1s me est\u00e1 sorprendiendo en estos d\u00edas es la poca entidad filol\u00f3gica que muchos mallorquines le confieren al mallorqu\u00edn, su poco nivel de autoestima. Es \u201ccomo tratar de elevar a est\u00e1ndar el andaluz\u201d, me ha espetado alguno; otros comparan el mallorqu\u00edn, en su af\u00e1n de ridiculizarlo, con el \u201cpollenc\u00ed\u201d, el \u201csalinero\u201d o el \u201cmanacor\u00ed\u201d, el t\u00edpico argumento de reducci\u00f3n al absurdo empleado hasta la saciedad por los catalanistas, como si estas formas de hablar tuvieran el mismo peso hist\u00f3rico y filol\u00f3gico. Este clima de opini\u00f3n denota que, si no hacemos algo en t\u00e9rminos de sensibilizaci\u00f3n, estamos a un paso previo de su extinci\u00f3n. Por eso, la primera tarea de la Fundaci\u00f3 Jaume III (<a class=\"vglnk\" href=\"http:\/\/www.jaumetercer.com\/\" rel=\"nofollow\">www.jaumetercer.com<\/a>) ha sido tratar de dignificar la denominaci\u00f3n y la categor\u00eda filol\u00f3gica de la lengua mallorquina, rescatando hechos cantantes y sonantes que, o nunca nos contaron, o se nos hab\u00edan olvidado. Hemos olvidado que nuestra lengua secular ha tenido gram\u00e1ticas, diccionarios y manuales de aprendizaje de la lengua, incluso alguno tard\u00edo como el que, en 1931, como anexo al Diccionario Catal\u00e0-Valenci\u00e0-Balear, Moll publicaba como \u201cortograf\u00eda mallorquina\u201d donde se admit\u00eda el art\u00edculo salado, la forma plena de los pronombres (<em>voltros, noltros, me, te, vos, mos<\/em>) y un largo etc\u00e9tera que hoy est\u00e1n fuera de la normativa fabriana que \u00e9l, como nadie antes, contribuy\u00f3 a introducir en Baleares. Hemos olvidado que el mallorqu\u00edn s\u00ed tuvo una tradici\u00f3n literaria, las de Tom\u00e1s Aguil\u00f3 padre e hijo, Alc\u00e1ntara Penya, Gabriel Maura o Manuela de los Herreros. Hemos olvidado que en 1926 la misma RAE reserv\u00f3 una silla, ocupada por Lloren\u00e7 Riber, en representaci\u00f3n del balear-mallorqu\u00edn. Hemos olvidado que, hasta hace cincuenta a\u00f1os, la RAE otorgaba al mallorqu\u00edn estatus de lengua diferenciada. Algunos han olvidado que, desde el siglo XVI hasta hace treinta a\u00f1os, como dec\u00eda, nadie aqu\u00ed se planteaba hablar otra cosa que el mallorqu\u00edn. No s\u00e9 si \u201cel pollenc\u00ed\u201c o el \u201csalinero\u201d, inventos del catalanismo para desacreditar y negar la realidad indiscutible del mallorqu\u00edn, pueden aportar las mismas cartas de nobleza.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n de lengua y dialecto es siempre vidriosa. El dialecto toscano se convierte en la base del italiano y lengua nacional gracias a su peso cultural y al apoyo pol\u00edtico. Lo mismo pasa con el alto alem\u00e1n. El barcelon\u00e9s se convierte en la base del catal\u00e1n (literario) por motivos demogr\u00e1ficos, econ\u00f3micos y pol\u00edticos, no filol\u00f3gicos. Los normativizadores del IEC hubieran podido elegir el mallorqu\u00edn como base ya que se hab\u00eda conservado mucho mejor. La pol\u00edtica tiene mucho que decir en todo ello. El nombre de la lengua suele seguir la regla general de tomar la denominaci\u00f3n de sus hablantes, y \u00e9stos de la entidad pol\u00edtica a la que pertenecen. Mallorca era catalogado como reino hasta hace relativamente poco y esto confiere al t\u00e9rmino \u201cmallorqu\u00edn\u201d (como gentilicio, como lengua) una dignidad indudable.<\/p>\n<p>No hubo ninguna raz\u00f3n filol\u00f3gica detr\u00e1s de la elecci\u00f3n del catal\u00e1n central \u2013barcelon\u00e9s- como base de la lengua literaria y est\u00e1ndar. Y no hay motivo alguno que justifique su centralismo uniformizador, una actitud que en su d\u00eda provoc\u00f3 las invectivas de Moss\u00e8n Alcover, condenando el centralismo de Barcelona como sublevador, sin pies ni cabeza y absurdo \u201c<em>ab llur b\u00e0rbara teoria de que el catal\u00e0 de Barcelona \u00e8s el catal\u00e0 normal, literari, i que el catal\u00e0 de totes les altres regions \u00e8s dialecte brossenc, inadmisible, tirador<\/em>\u201d (Bollet\u00ed X, pp. 178-179).<\/p>\n<p>Alcover sab\u00eda perfectamente de qu\u00e9 estaba hablando.<\/p>\n<p class=\"ecxmsonormal\"><a href=\"http:\/\/jaumetercer.com\/images\/prensa\/referencies\/JoanFontElmundo171113.pdf\">Publicat a El Mundo, 17-11-2013<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace cuarenta a\u00f1os, para ganar la batalla ling\u00fc\u00edstica a los partidarios de un modelo de lengua aut\u00f3ctona m\u00e1s cercana al pueblo \u2013lo que en definitiva pretende la Fundaci\u00f3 Jaume III\u2013, el ling\u00fcista Francesc de Borja Moll se vio obligado a blandir el significado m\u00e1s moderno de \u201cdialecto\u201d: un dialecto (se refer\u00eda al mallorqu\u00edn) era una &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/safundacio.es\/es\/comunicacio\/premsa\/de-lengua-a-patois\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;De lengua a patois&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2535,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-2534","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-premsa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2534"}],"collection":[{"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2534"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2534\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2535"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/safundacio.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}